Para el sector logístico, este primer mes de 2020 se ha abierto con el pico máximo de actividad que se alarga hasta las rebajas y termina con el tan traído y llevado ‘Brexit’, que, por fin, se produce con todas las bendiciones de uno y otro lado del Canal de La Mancha.

Más allá, nada nuevo, salvo que el comercio electrónico, con una facturación trimestral, según los últimos registros de la CNCM, cercana a los 12.000 millones de euros, sigue marcando el ritmo de un sector que unos días, por mor de los buenos datos estadísticos de las principales economías del planeta, ve la botella medio llena, mientras que otros, a causa de la crisis sanitaria desatada en China, tiende a verla casi vacía.

Indicativo de esta situación es el hecho de que, al tiempo que se registran fuertes incrementos de los envíos rápidos a domicilio, los clientes también apuestan por un consumo medioambientalmente más sostenible desde el punto de vista medioambiental, en tendencias contrapuestas que no encajan demasiado bien y que deben resolverse en el medio plazo.

La sostenibilidad del reparto domiciliario es una cuestión en debate.

Automatización en la última milla

De igual modo, en este mismo ámbito siguen potenciándose experiencias de automatización, que se refleja en microalmacenes destinados a optimizar los servicios de última milla, en un contexto en el que en España, por ejemplo, en el que el reparto urbano de mercancías representa hasta un 40% del tráfico total en las grandes ciudades del país, y que, de modo más expansivo, también busca un mayor movimiento transfronterizo, con procedimientos aduaneros adaptados, para que el sector mantenga su dinamismo en el empleo.

En este contexto altamente voluble, pero con grandes números al alza, también se detecta un incremento en el gasto medio dentro del canal on-line español, así como un uso cada vez más fuerte de los dispositivos móviles, que potencia la tendencia a la omnicanalidad.

El uso de dispositivos móviles podría incidir en nuevos crecimientos del canal del comercio electrónico.

Movimientos empresariales

A primeros de año, Amazon ha dado a conocer unas cifras de movimiento en la campaña navideña que han vuelto a suponer nuevos registros máximos, en un año en el que ha hecho una apuesta fuerte por controlar el segmento de paquetería, algo que se demuestra con el reciente refuerzo de su flota europea de furgonetas, cuando, al mismo tiempo, ya planea operar sus propios aviones en Europa y estudia nuevas formas de gestión de sus estaciones de entrega.

Dentro de España, Correos, con una cúpula que se mantiene al frente, también ha presentado unos resultados en los que destaca el empuje de su negocio de paquetería, frente a un área postal en declive y, podría decirse, casi a extinguir, con grandes desafíos no solo a nivel nacional, sino en todo el contexto europeo.

La declaración de emergencia climática por el Gobierno también tendrá impacto en el sector logístico.

En el plano empresarial, y a nivel internacional, durante el mes destacan la revisión estratégica de su negocio que estudia XPO, los nuevos avances en la integración de Ceva en CMA-CGM, CAT ha abierto una nueva sede central, Walmart ha empezado a automatizar el picking de productos alimentarios y Gefco ha dado un impulso a su transformación digital.

Por otra parte, en España, se ha desatado una batalla en la gran distribución por el segmento de comida preparada, Transcoma ha ampliado su cobertura de la península, Seur ha superado los 14 millones de envíos en la campaña navideña, GLS ha aumentado su red de consignas en el país, Palibex ha aumentado su actividad y Adif estudiará utilizar estaciones para repartos de última milla.

En el terreno político, el nombramiento de un nuevo Gobierno parece que también tendrá implicaciones para la actividad logística, toda vez que una de las primeras medidas adoptadas por el nuevo Ejecutivo ha sido la de declarar la emergencia climática en España, cuyas primeras consecuencias serán el proyecto de Ley de Cambio Climático y la definición de la senda de descarbonización a largo plazo