En lo que parece un trasunto de la guerra comercial y de aranceles que mantienen los Estados Unidos y China, Amazon y Alibaba parecen enfrascados en competir por hacerse con un mercado de escala global, que no para de crecer y que evoluciona a un ritmo vertiginoso, aunque también puede haber provocado una tormenta perfecta en el retail estadounidense.

Mientras el gigante chino del e-commerce apuesta por extender su negocio fuera de su país de origen, la norteamericana continúa profundizando para conseguir una gestión integral de su canal on-line, al tiempo que se refuerza en nuevos segmentos de actividad.

En este sentido caben leerse sus esfuerzos por automatizar el proceso de preparación de pedidos, controlar aún más las entregas ultrarrápidas, su apuesta por Deliveroo, en el ámbito del reparto de comida a domicilio, donde pueden generarse sinergias de profundo calado, o, más aún, su intención de que sus empleados creen sus propias empresas de paquetería en exclusiva.

A escala nacional, las grandes cadenas parecen también lanzadas, sin miedos ya (eso parece), a competir por un mercado que, aunque pequeño todavía, presenta elevadas perspectivas de crecimiento.

Nueva caja de Polimer Logistics de madera para el retail de frutas y verduras

El comercio electrónico va llegando paulatinamente a la alimentación.

Son, en este sentido, los casos de Mercadona, que sigue dando pasos adelante en su proyecto para el canal on-line, así como en automatización de sus procesos de perecederos y de Lidl, también consolidando a nuevos productos su apuesta, así como de El Corte Inglés, que ha dado una vuelta de tuerca a la experiencia de compra.

En parecido sentido, y a escala internacional, el proyecto de entregas con drones de Google ha recibido el visto bueno oficial, mientras que Walmart experimenta con la tienda inteligente del futuro.

También en este escenario se reproducen los esfuerzos por contar con vehículos adaptados a las crecientes necesidades de sostenibilidad en el reparto urbano, como son los casos de DHL, con un nuevo vehículo de reparto con pila de combustible o La Poste en el reparto de última milla, por poner dos ejemplos.

Al mismo tiempo, también crece el debate en torno a la utilidad de los hubs urbanos y los retos de colaboración que plantean en un entorno de movilidad sostenible y conectividad, mientras que aumenta la preocupación por la gestión de la logística inversa que generan las devoluciones y las entregas fallidas, en un escenario de fuertes incrementos de los envíos domiciliarios, a medida que el comercio electrónico llega a nuevos productos y amplía su área de cobertura, con la vista puesta en alcanzar el 17% de las ventas del retail.

La demanda de furgonetas ha aumentado un 16% en febrero y un 108,6% en lo que va de año.

Madrid Central queda pendiente del nuevo Gobierno municipal.

Precisamente en el ámbito del reparto urbano, Madrid Central vive un futuro incierto, pendiente del nuevo Gobierno municipal, con problemas relacionados con la renovación de flotas.

Por último, en cuanto a datos estadísticos del sector, el paro se ha reducido en casi un 5% en abril, la contratación mantiene el tono en abril, al igual que la afiliación. Al tiempo, el número de empresas del sector vuelve a crecer.

Así mismo, la carga área mundial ha repuntado levemente en marzo, mientras que la de los aeropuertos españoles ha ralentizado su crecimiento en abril