La creciente presión sobre las redes logísticas terrestres y la búsqueda por reducir costes y mejorar la eficiencia en el transporte marítimo están impulsando la búsqueda de alternativas en estos sectores.

Por ello, los investigadores de la empresa de clasificación DNV GL han desarrollado el ‘ReVolt’, un buque más respetuoso con el medio ambiente, más inteligente y más seguro que los buques actuales operados con diésel. «Autónomo, eficiente y a pilas», el ReVolt supone un nuevo concepto de transporte que ofrece una posible solución a los problemas del transporte de mercancías.

En lugar de utilizar el combustible diesel, el ReVolt emplea una batería de 3.000 kWh, que le confiere una autonomía de 100 millas náuticas y que reduce los costes de operación y el mantenimiento de sus piezas, como por ejemplo, los componentes de rotación. Además, con el uso de energía renovable para impulsar el barco, se eliminaría aún más emisiones de dióxido de carbono.

Por otro lado, el ReVolt no requiere de tripulación, lo que supondría reducir el impacto de uno de los eslabones más débiles de la industria: la seguridad.

Con una media de 900 muertes al año, la tasa de mortalidad en el transporte marítimo es un 90% mayor en comparación con la del transporte terrestre. Los estudios han demostrado que la mayoría de estos accidentes se deben a errores humanos. De esta forma, este tipo de embarcaciones dejaría a un lado este factor y haría que la nave fuese más eficiente en costes.

Ahorro de 27 millones de euros

El buque tiene una velocidad media de seis nudos y una menor resistencia al agua que otros buques, que generalmente viajan a unos 8,7 nudos. La ligera pérdida de velocidad ha permitido que se pueda instalar una proa vertical, con lo que se reduce aún más la resistencia al agua en todo el lateral del buque, lo que, en última instancia, ayuda a seguir ahorrando energía.

Además, al no contar con tripulación, no son necesarias instalaciones para el personal, por lo que aumenta la capacidad para la carga, a la vez que se reducen los costes de operación y mantenimiento. En total, la empresa DNV GL calcula que, durante los 30 años de vida del buque, se pueden ahorrar hasta 34 millones de dólares (27 millones de euros), en comparación con un buque de diésel.

Este concepto de buque está actualmente en pruebas, aunque la empresa ha señalado que podría construirse y operarse con la tecnología actual. El ‘ReVolt’ está destinado a servir como una fuente de ideas para los fabricantes de equipos, astilleros y armadores que están desarrollando nuevas soluciones para un futuro más seguro y sostenible.

[youtube video=»rhYaNHx5D00″ ancho=»480″ alto=»300″]