Para las empresas de bebidas, la tecnología RFID ofrece un gran número de soluciones para controlar los productos a través de la cadena de suministro y, sobre todo, para mantener las estanterías llenas cuando los consumidores efectúan su compra, ya que  ofrece velocidad de captura de datos a lo largo de los ciclos de producción y elimina los procesos manuales y en papel, propensos a errores.

Por ejemplo, compañías como PepsiCo Quaker, Gatorade y Tropicana han impalntado la tecnología RFID, que les proporciona una mejor visibilidad de sus activos, exactitud en la facturación, reducción de pérdidas y les ayuda a cumplir con los requisitos que exige esta gran industria.

Por otra parte, para mejorar la distribución de sus productos, Ringnes, una filial del Grupo Carlsberg, entre otras, está utilizando una solución  RFID para rastrear la ruta de los envases de bebidas que se comercializan con los minoristas.

Otro área en la que la tecnología RFID está siendo utilizada es en el seguimiento de la cerveza de barril. Más de 50 millones de estos envases reutilizables se pierde o se daña cada año y, para combatir esta pérdida, varias empresas han implementado la tecnología RFID para su seguimiento.

La próxima vez que beba de una cerveza helada (bebida cuyos orígenes se remontan al 6.000 años AC), se sirva una copa de su favorito Cabernet Sauvignon (las primeras siembras se registran en el siglo XVIII), destape una botella de Coca-Cola (bebida inventada en 1886 ), o sirva a sus hijos una SunnyD ( fabricadas desde 1964), sepa que la tecnología RFID ha contribuido a su disfrute.