El precio de la acción en la salida a Bolsa de Royal Mail, el servicio de correos de Reino Unido, quedó fijado finalmente en en 3,30 libras, el nivel más elevado dentro la horquilla anunciada previamente, lo que le ha permitido captar aproximadamente 1.722 millones de libras (2.033 millones de euros).

En concreto, la OPV ha supuesto la salida a bolsa de 512,7 millones de acciones, lo que equivale a 52,2% del capital de la compañía, que tras esta operación tendrá una valor total inicial de 3.300 millones de libras (3.950 millones de euros).

La oferta ha contando con una fuerte demanda, que ha sido más de veinte veces superior en el caso de los inversores institucionales y aproximadamente siete veces superior en el de los inversores minoristas. Finalmente, el 67% de las acciones se han colocado entre inversores institucionales y el 33% restante en los minoristas.

De este modo el Gobierno pasará a controlar el 37,8% del accionariado de Royal Mail, en el caso de que no se ejerza la opción sobre suscripción prevista y de entre el 30% en caso de que se ejerza completamente.

Además, los 150.000 empleados de Royal Mail han recibido de manera gratuita acciones de la compañía, equivalentes a un 10% del total de su capital social, además de contar con ventajas si querían adquirir más títulos.

En su primera jornada de cotización de este pasado martes, tras su debut condicionado del pasado viernes, se han registrado subidas del 2,7%, hasta alcanzar un precio máximo de 490,66 peniques por título, lo que representa un alza del 48,7% respecto al precio fijado en la OPV de la compañía.

Huelga de los trabajadores el 4 de noviembre

La privatización del servicio de correos británico, fundado en 1516, se ha considerado la venta más importante de una empresa pública en el Reino Unido desde los años 80.

«Los trabajadores postales han dicho claramente que están preocupados por sus puestos de trabajo, no por las acciones de la compañía«, ha afirmado  Dave Ward, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones. Por este motivo, los trabajadores del correo británico harán huelga el próximo 4 de noviembre para protestar contra la privatización, en la que será la primera huelga nacional del servicio de correos en los últimos cuatro años.

La entrega a manos privadas del emblemático Royal Mail, un servicio que ni la ex primera ministra conservadora Margaret Thatcher se atrevió a vender, fue anunciada por el Gobierno británico el pasado 12 de septiembre.

En un intento de pacificar a los empleados, la directiva de la compañía ha anunciado que entregará un paquete de 725 acciones a los trabajadores a tiempo completo, por valor de 3.545 libras (5.815 euros).