Hasta ahora, las mujeres rusas tenían prohibido conducir camiones en rutas de larga distancia, un trabajo de un total de 456 ocupaciones consideradas especialmente penosas por la legislación que el país heredó de la extinta URSS.

Sin embargo, parece que la escasez de conductores, que también podría afectar al transporte ruso, ha obrado el milagro y las autoridades del país eslavo estudian permitir que las conductoras también pueden hacer servicios de larga distancia a partir de 2021, según informa la IRU.

Así mismo, la medida también está destinada a reducir la brecha salarial existente entre sexos en el mercado laboral ruso que rondaría un 26% de diferencia en los emolumentos que a igual trabajo perciben un hombre y una mujer en aquel país.

De igual modo, el sector del transporte por carretera de Rusia cree que ganará más presencia y visibilidad social con la incorporación de las mujeres a los servicios de larga distancia.

La IRU estima que un 21% de las vacantes para conductores profesionales existentes en el transporte por carretera del Viejo Continente no se cubren por falta de profesionales, algo que puede deberse, según la institución, a la falta de atractivo que ofrece el sector tanto para los jóvenes, como para las mujeres que, a tenor de sus datos, suponen solo el 2% de los conductores profesionales que trabajan en Europa.