Uno de las principales amenazas para un Estado descentralizado como el español es la que puede derivar de la simple y engorrosa descoordinación administrativa, especialmente si se produce en momentos críticos como el actual.

En este sentido, el 1 de junio pasado se levantó definitivamente la suspensión de todos los plazos administrativos establecida durante el estado de alarma, algo que ha afectado al visado de las autorizaciones de transporte y de operador que por ser año par corresponde realizar a los autónomos y empresas de transporte de mercancías por carretera.

Así pues, y pese a que el Ministerio de Transportes dictó una nota informativa el pasado 22 de marzo, cada consejería autonómica ha actuado de modo dispar, en el ejercicio de las competencias que tienen transferidas, según Fenadismer.

Concretamente, mientras algunas han seguido tramitando y resolviendo los expedientes de visados durante el estado de alarma, otras se han abstenido de hacerlo en cumplimiento estricto de la suspensión de plazos decretada por el Gobierno.

En consecuencia, se ha creado gran confusión y desconcierto entre los autónomos y empresas afectadas por esta disparidad de criterios que afecta de lleno a la propia capacidad de actuar legalmente en el mercado de transporte de los transportistas.

Por si esto fuera poco, Fenadismer reporta casos de transportistas a los que, en inspecciones en carretera, se les ha advertido que están realizando su actividad con la autorización caducada por falta de visado.