El uso del gas se perfila como una de las alternativas más visibles a corto plazo y realistas en el transporte de larga distancia, así como para las labores de distribución regional, por eficacia, autonomía y coste.

Una gran parte de los fabricantes ha desarrollado su presencia en este segmento de vehículos alimentados por energías alternativas en los últimos tiempos.

Scania ha presentado a primeros de noviembre un nuevo motor de GNL con motor de 13 litros, con una potencia de 410 CV y 2.000 N/m desde 1.100 hasta 1.400 rpm comparable con un motor diésel de similar tamaño y capaz de alcanzar una autonomía de hasta 1.100 kilómetros sin repostar.

El fabricante sueco, además, ya acaba de comercializar, apenas quince días después de su lanzamiento, sus primeras unidades de este modelo.

La empresa francesa de transporte frigorífico Staf, especializada en distribución en la región de París, acaba de adquirir las primeras unidades, con el fin de contar con 65 unidades de gas en su flota antes de fin de año que se dedicarán a la distribución de productos alimentarios para empresas de gran distribución como Carrefour, Leader Price, Franprix, Casino, Monoprix, Simply Market, Leclerc e Intermarché.

Además, Staf quiere incorporar otras 50 unidades de gas en cuanto sea posible a su flota que actualmente está compuesta por un total de 650 camiones para el transporte a temperatura controlada.

Con el uso de estos vehículos, la empresa francesa inicia el proceso de eliminación de sus vehículos diésel, en consonancia con la normativa parisina de emisiones que tienen previsto prohibir su circulación en el área metropolitana de la capital francesa para 2025.