Tras el lanzamiento de la nueva generación XT para el sector de la construcción, Scania ha lanzado nuevas versiones a gas, que constituyen una alternativa sostenible para esta industria por su significativa reducción de las emisiones de dióxido de carbono.

Con un motor de 13 litros a gas, que proporciona una potencia de 410 CV, estos vehículos están perfectamente equipados para las exigencias del transporte en el ámbito de la construcción.

Disponen de tanques de ocho tanques con capacidad para 118 litros de Gas Natural Comprimido, CNG, situados en una posición elevada, lo que supone una ventaja cuando se conduce por caminos sin pavimentar o zonas de obra.

En esencia, se trata de un camión de construcción que ofrece las mismas posibilidades que su versión diésel y la fuerza necesaria para este tipo de aplicaciones. Resulta especialmente útil para el transporte hacia y desde el centro de la ciudad, dada su contribución a la mejora de la calidad del aire.

También ha sido diseñado para su uso en países proveedores de gas, donde este combustible a menudo está disponible a un precio más bajo que el diésel. El XT propulsado por GNC está disponible con las configuraciones de volquete, grúa y gancho elevador, ofreciendo en el primer caso una autonomía de hasta 500 kilómetros en vías pavimentadas.

Además, puede ser utilizado como hormigonera. En zonas donde hay una gran actividad a nivel de construcción, es necesario atender la demanda de diferentes obras y este tipo de vehículos a gas pueden ser una buena alternativa, teniendo en cuenta que no se verán limitados, como otra clase de camiones, para acceder a las ciudades.