La reducción del consumo de combustible y de los costes operativos siempre han sido elementos «fundamentales» para Scania. Por ello, ha desarrollado una herramienta de optimización CO2mposer que calcula la solución óptima en función de los objetivos de transporte del cliente.

Un punto común de incertidumbre es la dificultad al hacer una previsión de los costes adicionales, un aspecto del que se ocupa la herramienta de optimización de Scania. Con CO2mposer, la marca puede ofrecer a los clientes cálculos basados en sus propios objetivos de CO2, combinados con las alternativas disponibles en sus regiones y teniendo en cuenta sus aplicaciones.

Scania tiene varias líneas de desarrollo con el fin de ofrecer una gama completa de vehículos accionados con combustibles alternativos y renovables. Esta solución implica la idea de que los distintos mercados exigen soluciones alternativas, entre otras cosas por las diferencias en los impuestos y los distintos niveles de preparación en las infraestructuras.

Una selección más amplia

Los clientes que desean reducir su huella de carbono deben lidiar con numerosos factores. Algunos biocombustibles sencillamente no se encuentran disponibles en todos los lugares; también es posible que ciertos tipos de transporte requieran un tamaño de motor concreto para realizar un trabajo de forma racional. Y siempre hay que tener en cuenta los aspectos financieros ya que, si las alternativas son muy costosas, no será rentable su uso.

La solución de Scania a ese problema es ofrecer una amplia gama Euro 6. En los últimos dos años, Scania ha desarrollado un total de cinco motores biodiésel, que van desde los 9 litros y 320 CV, hasta los 16 litros V8 con 580 CV y con capacidad para afrontar las tareas más exigentes.

Estos motores funcionan con biodiésel al 100%, o con biodiésel mezclado con diésel convencional, en función de la disponibilidad. El fabricante también acaba de aprobar el uso del aceite vegetal hidrotratado o HVO en los motores Euro 5 y Euro 6.