La conducción autónoma supone todo un reto para la industria de automoción, al tiempo que una oportunidad para la logística y el transporte, a la vista de los beneficios que puede aportar en cuanto a seguridad vial y reducción de los tiempos de tránsito.

Gran parte de los fabricantes de vehículos industriales que experimentan el uso de esta tecnología. Desde el pasado verano, Scania lleva a cabo un proyecto piloto para utilizar camiones autónomos en una mina del oeste de Australia, en colaboración con la empresa minera inglesa Río Tinto, que ya cuenta con una amplia experiencia en el uso de unidades de transporte autónomas.

La experiencia implica el uso de una bañera sobre un Scania XT 8×4 que funciona de manera totalmente autónoma y que, en sus primeras fases, cuenta con conductores sentados al volante para comprobar el funcionamiento del sistema y poder reaccionar ante cualquier suceso imprevisto.

Scania y Río Tinto estiman que los recorridos repetitivos en circuitos muy estables que se producen en los recintos mineros facilitan el uso de vehículos autónomos y, al mismo tiempo, constituyen un campo de experimentación muy valioso de cara a extender el uso de esta tecnología a otros segmentos del transporte.

El fabricante sueco de vehículos industriales tiene previsto incorporar al piloto nuevas unidades autónomas, con el fin de desarrollar sistemas de alerta de vehículo a vehículo, así como herramientas inteligentes de control de flotas.