La electromovilidad acabará reemplazando en gran medida a los combustibles fósiles en un futuro, pero hasta que aumente la disponibilidad de este tipo de soluciones y exista una infraestructura de recarga adecuada, el transporte seguirá dependiendo de motores de combustión interna, que ofrecen la mejor combinación de reducción de emisiones y economía operativa.

Scania cuenta ya con 23 opciones de motorizaciones Euro 6. La última corresponde al motor de 13 litros, 410 CV y 2.150 Nm para bioetanol, presentado en 2018, que aporta las mismas cifras de rendimiento que su equivalente diésel y es el más adecuado para una gran variedad de usos, como la distribución y construcción a nivel regional.

Teniendo en cuenta la oferta y la demanda, se puede apreciar que el mayor interés por el bioetanol se da en mercados como Suecia, Noruega, Finlandia y Francia. Este combustible ofrece una reducción de CO2 de hasta un 90% y entre sus ventajas, destaca también la facilidad para producirlo en grandes cantidades a nivel local y en muchos países.

Además, el fabricante cuenta con un amplio catálogo de motores de gas, entre los que destaca el de 13 litros, 410 CV y 2.000 Nm, disponible entre 1.000 y 1.400 rpm. Se complementa con un motor de cinco cilindros y 9 litros, disponible con 280 o 340 CV.

Las tres versiones incorporan un sistema de recirculación de gases de escape y un convertidor catalítico de tres ciclos para el tratamiento posterior de las emisiones. Actualmente, con los depósitos de GNL del fabricante es posible alcanzar distancias de hasta 1.600 km o incluso más en un vehículo rígido.

Por otro lado, la mayoría de los motores y las configuraciones de Scania se pueden combinar con diferentes cajas de cambios, aunque la preferida suele ser la solución Opticruise, que permite automatizar un tren motriz manual.