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La pila de combustible suministrará energía eléctrica a la cadena cinemática y al equipo compactador del camión.

Los fabricantes de vehículos comerciales e industriales siguen avanzando por diferentes vías para ofrecer a sus clientes nuevas alternativas de movilidad que les permitan aunar la competitividad y flexibilidad de los actuales motor de combustión con el respeto medioambiental de las nuevas energías.

En este sentido, Scania trabaja conjuntamente con la también sueca Renova, para desarrollar una pila de combustible que permita trabajar eficientemente a camiones dedicados a la recogida de residuos sólidos urbanos, algo que, a juicio de la marca, constituye «una tecnología muy prometedora en la necesaria descarbonización del transporte».

El modelo utilizará la energía eléctrica producida por la batería para alimentar tanto la cadena cinemática que pone en movimiento el vehículo como para suministrar potencia al equipo compactador de residuos que lleva incorporado.

Para al fabricante nórdico, el uso de pilas de combustible de hidrógeno es una tecnología con grandes posibilidades, ya que ofrece todos beneficios medioambientales habitualmente asociados al uso de la electricidad, mientras que, al mismo tiempo, conserva algunas de las principales ventajas de los motores diésel, como, por ejemplo, la autonomía en cuanto a horas de uso y distancia, así como la capacidad para transportar con potencia unos volúmenes de carga útil similares.

Scania espera tener lista esta tecnología para poder incorporarla a su gama entre finales de 2019 y comienzos de 2020. Así mismo, también está desarrollando camiones con pila de combustible y una autonomía de 500 kilómetros para la empresa sueca de gran distribución Asko.