La crisis del crudo sigue acentuándose debido a los problemas de almacenamiento en un mercado que se ha visto duramente golpeado por la crisis de demanda generada por la pandemia del Covid-19. El precio del barril de petróleo West Texas Intermediate se ha reducido el martes 28 de abril en un 3,4%, llegando a los 12,34 dólares el barril, en una jornada marcada por la volatilidad.

Al cierre de la Bolsa de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para la entrega en junio se redujeron en 0,44 dólares respecto a la sesión previa, en una jornada en la que el petróleo de EEUU llegó a caer un 25%, para luego aumentar un 6% y cerrar finalmente con descenso superior al 3%.

El almacenamiento en tierra ya había llegado al 85% de capacidad la semana anterior, según datos de la consultora Kpler. Esta situación está llevando a muchas empresas del sector petrolero en Estados Unidos a contratar embarcaciones para almacenar el combustible o enviarlo al extranjero.

Aunque la OPEP y algunos de sus aliados, como Rusia, han acordado reducir la producción de petróleo, esta disminución no compensa la disminución de la demanda mundial. Tal y como recoge El Mundo, en EEUU, la situación ha llevado al límite a muchas petroleras y algunas, como Diamond Offshore o Whiting Petroleum, ya se han declarado en bancarrota.