La eurodiputada riojana Esther Herranz del Partido Popular, ha preguntado a la Comisión Europea por la legalidad del sistema de peajes que se quiere implantar en algunas carreteras guipuzcoanas y que hará depender el coste en función de la residencia del propietario del vehículo.

En una pregunta parlamentaria, Herranz afirma que, según el anuncio de la Diputación guipuzcoana, los coches de los residentes de las provincias de Álava, Vizcaya y Navarra pagarían únicamente un peaje máximode 25 euros mensuales, mientras que se establece un peaje variable para los coches de residentes en el resto de España y la Unión Europea.

«Esta medida es claramente discriminatoria y perjudicial para los intereses de todos aquellos que no residen en Guipúzcoa«, ha señalado Herranz.

La eurodiputada pide al Ejecutivo comunitario que aclare la legalidad del gravamen en relación, entre otras, con la directiva de la «Euroviñeta», el impuesto que grava los vehículos pesados en la red transeuropea de transporte, y señala que la aplicación del impuesto es «discriminatoria».

La eurodiputada ha apuntado a la CE que, de implantarse este sistema que favorece únicamente a los residentes, «se causarán serios perjuicios económicos a las empresas y profesionales españoles y europeos que deben utilizar las infraestructuras viarias de la provincia guipuzcoana en el desarrollo de su actividad laboral«.

La Diputación de Guipúzcoa prevé implantar un nuevo programa de financiación de carreteras en octubre de 2014 con el que recaudará 38 millones de euros. Así, se prevé implantar un nuevo sistema de tarificación en las vías N-I, A-15, GI-632 y N-121, hasta ahora gratuitas, para hacer frente así al coste del mantenimiento de las vías guipuzcoanas así como a la situación económica en la que se encuentra Bidegi, la sociedad que gestiona las carreteras del territorio.

El sistema que promociona la Diputación de Guipúzcoa, bautizado como Arkupe, empezaría a operar en octubre de 2014 en la N-1, A-15, N-121-A y GI-632, y se basa en el sistema electrónico de cobro a través de pórticos que reconocen los TAG y VIA-T, similar al sistema que ya se utiliza en Portugal y que ha causado tantos inconvenientes.

Estos pórticos clasificarían el tráfico entre ligeros y pesados, e incluso entre guipuzcoanos, vehículos del resto de Euskadi y de cualquier otro lugar. La intención es que todos los camiones paguen, dejar exentos a los vehículos ligeros de la provincia, implantar un peaje blando para el resto de vascos y navarros que viajen en coche, e imponer una tarifa general para los demás «europeos».