estibadores

Los abogados de ambas partes mantendrán mañana miércoles una reunión para tratar cuestiones técnicas.

Los sindicatos de estibadores mantienen el calendario de tres semanas de huelgas en los puertos, que arranca el próximo lunes 6 de marzo, después de que concluyera sin acuerdo la nueva reunión con la patronal del sector celebrada este pasado martes, en la que, no obstante, ambas partes ratificaron formalmente su compromiso a seguir negociando.

Aunque en el encuentro entre los representantes de Anesco y de los sindicatos Coordinadora de los Trabajadores del Mar, CC.OO, UGT, CIG y USO, se ha firmado la constitución formal de una mesa de negociación, no se ha fijado fecha para un nuevo encuentro, si bien se espera que puedan volver a sentarse de nuevo antes del inicio de la huelga.

Por el momento, los abogados de ambas partes mantendrán mañana miércoles una reunión para tratar cuestiones técnicas. Posteriormente, el mediador designado por el Gobierno para este conflicto, el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Marcos Peña, fijará fecha para una nueva reunión de los representantes de ambas partes.

En la reunión de este martes no se lograron avances, dado que la patronal no presentó su anunciado estudio sobre el número de estibadores que sus empresas podrán subrogar en cada puerto.

A pesar de ello, Anesco manifestó ‘cierto compromiso’ con el mantenimiento de los empleos y la negociación colectiva con los sindicatos, según fuentes de estas organizaciones.

Posible modificación del texto del Gobierno

La reunión de este martes ha sido la primera que patronal y sindicatos de la estiba han celebrado, tras la aprobación por el Gobierno en Consejo de Ministros, del Real Decreto Ley de reforma del sector, con la que pretende adaptarla a la normativa europea.

No obstante en el trámite parlamentario, que según parece podría iniciarse el 9 de marzo, tres días después de la fecha elegida para el inicio de la huelga, deberá dirimirse si se tramita como proyecto de ley, en cuyo caso cabría la posibilidad de modificar el texto del Gobierno, a través de las enmiendas que se aprueben durante la tramitación.