El presidente del comité de empresa, Iván Zazo, ha señalado que con esta protesta también se quiere decir a las administraciones que «no están cumpliendo» como los 491 trabajadores de la plantilla «desearían».

«Queremos que nuestro conflicto sea visible para toda la ciudad de Ávila y las administraciones, porque no están cumpliendo como desearíamos«, ha transmitido Zazo, durante una asamblea general convocada tras la presentación de un plan industrial por parte de la multinacional japonesa que es rechazado por el comité.

Tras conocer el contenido del mismo a mediados del pasado diciembre, los representantes de los trabajadores mostraron su «indignación», al condicionar las futuras inversiones al cumplimiento de un plan que incluye despidos de, al menos, 50 trabajadores, así como rebajas salariales, entre otras medidas.

Este planteamiento se une a las declaraciones del director general de Nissan en España, Frank Torres, en las que señalaba que con huelga no es posible el diálogo y poniendo en cuestión la continuidad de la planta.

Para Iván Zazo, «no es momento de amenazas«, ya que hace cuatro años el comité de empresa podía haberse negado a sentarse a hablar cuando se plantearon los 147 despidos.

La jornada de protesta prevista para el próximo miércoles 14 arrancará a las 6.00 de la mañana en la propia factoría, para en torno a las 8.15 horas trasladarse desde allí hasta la Delegación Territorial de la Junta y la Subdelegación del Gobierno.

Más tarde, la plantilla se trasladará hasta la Plaza del Mercado Chico, donde se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad, antes de retornar a la fábrica para la entrada del segundo turno, a partir de las 15.00 horas.

Los tres puntos que marcan la negociación por parte de los trabajadores son, la negativa a despidos traumáticos; la existencia de un acuerdo con «garantía de trabajo hasta un nuevo proyecto» y que no haya subcontrataciones hasta que no haya más de 530 empleados, según el plan industrial de 2010.