La delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones, ha visitado las instalaciones del puerto de Santander para conocer de primera mano cómo funcionan los dispositivos de coordinación entre los principales implicados en la lucha contra los problemas de intrusión en la Zona de Servicio Portuario.

Existe una gran cooperación institucional para poder atajar este conflicto y frenar el aumento del número de intrusos, con la idea de proteger tanto a los propios infractores como los intereses comerciales del puerto.

De este modo, tal y como ha señalado Quiñones, se han reducido en casi un 50% los intentos de intrusión en las instalaciones solamente de enero a febrero, y en los primeros días de marzo los datos son todavía mejores.

Entre las medidas adoptadas por el Comité Consultivo de Protección del puerto, se encuentra el refuerzo del dispositivo de seguridad con 30 efectivos de la Guardia Civil que vigilan el enclave portuario durante las 24 horas. Además, se está agilizando la licitación del nuevo vallado del puerto y se están actualizando los sistemas sensores de seguridad.

También se está construyendo un recinto en la Zona de Actividades Logísticas para proteger a los semirremolques no acompañados durante su espera en el puerto para embarcar hacia Reino Unido, con una inversión de 400.000 euros.

El muro, que tendrá un plazo de ejecución de cuatro meses, se construirá con módulos prefabricados de losa de cuatro metros de altura y dos de anchura. Tendrá una dimensión de 10.600 m², ampliable en caso de necesidad en otros 10.000 m².

De momento, las medidas que ya se han adoptado están dando sus frutos, al actuar como elemento disuasorio, reduciendo el número de intentos de acceso ilegal a la terminal del ferry.