A la vista de que va a llevar un tiempo eliminar los cuellos de botella que estrangulan las cadenas de suministro internacionales y que las dificultades van a tener un impacto sobre la campaña navideña y el ‘Black Friday’, parece haberse relajado un tanto la presión de las empresas sobre sus proveedores de servicios logísticos, algo que, a su vez, también se traslada a los fletes, según un reciente análisis de Freightos.

De igual modo, también influye en este cambio de tendencia la escasez energética que vive China y que afecta a su producción industrial, con lo que los fletes de los servicios entre Asia y la costa oeste de los Estados Unidos están un 7% con respecto a la semana pasada, aunque siguen un 320% del período equivalente del año pasado.

En este mismo sentido, los precios de las rutas entre Asia y la costa este norteamericana también han retrocedido un 6% semanal, pero permanecen un 316% por encima de los registros de hace un año.

Pese al cambio de dinámica, la congestión en el puerto de Los Ángeles sigue ganando profundidad, con 79 portacontenedores esperando para atracar, ante la falta de espacio para nuevos contendores y la sobrecarga que vive el transporte terrestre por la escasez de conductores y de vehículos, con lo que las labores de desestiba se llevan a cabo con mayor lentitud de la habitual.

Para intentar solucionar la situación, la Autoridad Portuaria angelina ha decidido establecer multas para servicios en los que los contenedores no se recojan a tiempo, mientras que, a la vez, ha tomado medidas regulatorias para permitir el apilamiento de hasta cinco contenedores en vertical en los depósitos portuarios