El gas se ha convertido en los últimos tiempos en una energía clave para conseguir una transición ordenada hacia el modelo energético de 2030 y 2050. Así lo ha explicado Rosa María Sanz, presidenta de la Asociación Española del Gas, durante un webinar sobre la ‘Situación actual y perspectivas de futuro del bunkering en España‘ celebrado este pasado miércoles.

El interés por el gas natural ha ido evolucionando históricamente, pues aunque se trata de un combustible fósil, permite reducir sustancialmente las emisiones. En el caso de España, cuenta con un mercado muy avanzado en lo que se refiere al bunkering de GNL en los puertos, y prueba de ello es el de Barcelona, donde solamente en 2019 se llevaron a cabo 19 operaciones ‘ship to ship’.

Tal y como ha señalado Mercè Conesa, presidenta de la Autoridad Portuaria, esto supone el 60% de las que se han realizado en España en ese periodo, con un total de 37.200 m³ transferidos a buques. A lo largo de su historia, se han realizado ya 52 operaciones de bunkering de GNL a buques, 22 de ellas con gabarra y otras 30 con cisternas, en las que se han transferido casi 50.000 m³.

Las diferentes normativas, como la de la OMI para controlar el nivel de azufre en el combustible, han terminado de impulsar el uso del gas como combustible, así como la preocupación en las zonas portuarias por reducir las emisiones contaminantes. A esto se añade el nuevo reglamento europeo por el que se creó el marco para la prestación de servicios portuarios, que incluye el bunkering.

Servicio portuario

En España, el suministro se realizaba anteriormente bajo la modalidad de servicio comercial, pero con la trasposición del nuevo reglamento en marzo de 2019, pasó a ser considerado servicio portuario, lo que exige, según Leandro Melgar, director de Explotación de Puertos del Estado, ciertas modificaciones en la normativa actual para reflejar las particularidades de esta actividad.

El desafío ahora es garantizar el posicionamiento competitivo de los puertos españoles en el bunkering mediante una modificación del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y los pliegos de prescripciones particulares para poder facilitar este servicio portuario de una manera adecuada.

Algunos de los aspectos a tener en cuenta son las obligaciones de servicio público, los medios humanos y materiales mínimos, su vinculación exclusiva o no al servicio de un determinado puerto, y el establecimiento de una estructura tarifaria o de unas tarifas máximas.

Para ello, cuando se estaban empezando a elaborar los pliegos de prescripciones particulares, se solicitó que se realizara un estudio a cargo del Observatorio Permanente del Mercado de los Servicios Portuarios que analizara el servicio y el sentir del sector, cuyos resultados se conocerán próximamente.

Desde Sedigas, han recordad la necesidad de acelerar el desarrollo normativo para la implementación definitiva de este tipo de servicios y el fomento del gas en los puertos españoles.