Uno de los cambios más significativos que hemos visto desde el comienzo del siglo es la creciente importancia de la sostenibilidad para las empresas, especialmente en cuanto a su desempeño ambiental, social y ético. La creciente concienciación sobre los efectos del cambio climático y la destrucción de los recursos naturales, así como la preocupación por las violaciones de los derechos humanos, las condiciones de trabajo inhumanas o la corrupción están impulsando a las empresas a incorporar valores sostenibles. En definitiva, las empresas están expandiendo su enfoque sostenible más allá de su organización a causa de la globalización creciente.

Desde su fundación en 2007, en EcoVadis se han evaluado más de 65.000 empresas de las cadenas de suministro de 160 países, realizando más de 100.000 fichas de calificación de la sostenibilidad. Esto ha permitido identificar tres tendencias importantes que señalan qué la próxima década será clave para la sostenibilidad en las cadenas de suministro.

En primer lugar, el propósito social, que es ahora el núcleo de los compromisos empresariales. La segunda tendencia es el desempeño en sostenibilidad de la cadena de suministro varía según la región y sectores. Y por último, la sostenibilidad, que se está convirtiendo en una herramienta crítica de gestión de riesgos.

En los últimos años, las empresas se han centrado en su desempeño sostenible, especialmente a medida que ha aumentado el interés de los inversores en factores ambientales, sociales y de gobernanza . Los ejecutivos tienen más presión, así como la motivación de servir a un propósito mayor. La presión no sólo proviene de los inversores: el 62% de los clientes quieren que las empresas tomen medidas en sostenibilidad, y cerca del 40% de los millenials eligen un empleo dependiendo de la sostenibilidad de la empresa . Así, el nuevo objetivo es construir valor sostenible a largo plazo.

En 2019, 181 consejeros delegados de grandes empresas mundiales firmaron un compromiso que priorizaba la sostenibilidad, la gobernanza y a las personas junto con los beneficios. 2020 comenzó con el Manifiesto de Davos del Foro Económico Mundial, en el que se instaba a las empresas a promover el respeto de los derechos humanos en todas sus cadenas de suministro globales. En el ámbito de la financiación, el 85% de los inversores individuales dicen estar interesados en proyectos sostenibles. Y el 72% de las empresas mundiales mencionan en sus últimos informes corporativos y de sostenibilidad los Objetivos de Desarrollo Sostenible del Pacto Mundial de la ONU. Aunque algunos creen que este progreso puede ralentizarse a causa de la COVID-19, creemos que el impulso ya no puede detenerse .

La cadena de suministro ofrece una hoja de ruta clara y accionable que permite generar impacto en red e impulsar mejoras reales.

Estamos viendo cambios en muchas organizaciones para mejorar el desempeño en sostenibilidad partiendo de la cadena de suministro. ¿Por qué? Porque la cadena de suministro ofrece una hoja de ruta clara y accionable que permite generar impacto en red e impulsar mejoras reales. Por ejemplo, muchas empresas están trabajando para crear programas de «compras sostenibles», integrando sus principios de RSC en sus procesos y decisiones de compra.

Un estudio reciente indica que las empresas con programas de compras sostenibles maduros obtienen más beneficios, mitigan los riesgos en un 88%, mejoran un 53% las métricas de aprovisionamiento, ahorran un 35% más en costes y aumentan su innovación un 29% . Además, un estudio del Foro Económico Mundial y Accenture descubrió que las cadenas de suministro sostenibles reducen los costes de la cadena de suministro entre un 9% y un 16% . Esto es crucial porque la reducción de costes es más importante que nunca en la lucha contra los cierres y la escasez globales. El valor de la sostenibilidad va mucho más allá de la creación de un mundo mejor.

A medida que el propósito social se ha convertido en algo central para las organizaciones, las empresas mundiales han realizado notables mejoras en materia de responsabilidad social corporativa en la cadena de suministro, según el Índice Mundial de Riesgo y Rendimiento de la RSC . Sin embargo, las calificaciones sobre el desempeño general en materia de sostenibilidad mundial se han mantenido estancadas en los últimos años a pesar de los compromisos de las empresas, lo que ha impulsado a los lideres empresariales a actuar.

Nuestros datos muestran importantes diferencias entre los distintos valores de la sostenibilidad dependiendo de la zona geográfica y del ámbito. Por ejemplo, las organizaciones se están centrando en temas laborales y de derechos humanos, mejorando su desempeño anualmente. Con la aparición de leyes en torno a la esclavitud moderna, la transparencia en la cadena de suministro y la divulgación, esta tendencia seguirá creciendo en los próximos años. Sin embargo, la falta de progreso en cuanto a compras sostenibles muestra la vulnerabilidad y visión limitada de los proveedores, algo especialmente amenazador en las zonas de alto riesgo de todo el mundo.

La falta de progreso en cuanto a compras sostenibles muestra la vulnerabilidad y visión limitada de los proveedores.

Geográficamente, las empresas europeas han superado consistentemente a las compañías de otras regiones como América del Norte o Asia. Sin embargo, aunque la puntuación en cuanto a sostenibilidad en la cadena de suministro ha mejorado en Europa, Norteamérica no se queda atrás. En América Latina y la región de Gran China las empresas están viendo cómo las autoridades hacen hincapié en las inspecciones ambientales y las legislaciones anticorrupción y de protección de datos.

A pesar de que la sostenibilidad se está convirtiendo en una prioridad a nivel mundial, es necesario tener en cuenta estas diferencias geográficas y temáticas cuando se evalúan las empresas.

La sostenibilidad también ayuda a gestionar los riesgos. La ONG de divulgación medioambiental CDP estima que el cambio climático puede suponer hasta 1 billón de dólares en costes para las empresas en los próximos años. Para evitarlo, es necesario tomar medidas proactivas como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero o la reducción del uso del agua en toda la cadena de suministro . Las empresas también buscan proteger su reputación, ya que la sociedad exige un cambio sostenible y contribuciones sociales de las marcas con las que se relacionan.

La década de los 2020s será una época emocionante para la sostenibilidad, especialmente donde más importa: la cadena de suministro. Habrá cambios para proteger el mundo para las próximas generaciones, mantener seguras las poblaciones vulnerables, ahorrar costes a las compañías y dar a las marcas la ventaja competitiva que necesitan para competir en un mundo sostenible.