Pese a que aún le queda recorrido para alcanzar los niveles que ya tiene en otros mercados europeos, el canal on-line en España ya ha revolucionado la gestión logística en general y la distribución urbana en particular.

En este sentido, y pese a que solo un 28% de las transacciones que se realizan en el comercio electrónico tiene una entrega física, el aumento de las ventas a través de internet ha generado un importante reto de congestión para la movilidad en entornos urbanos, como destaca Ramón García, director de Innovación y Proyectos del Centro Español de Logística.

Ante una situación que, además evoluciona a gran velocidad, el avance de un estudio sobre la logística del comercio electrónico presentado por el CEL y Everis, cuyas conclusiones definitivas se presentarán, según está previsto, el próximo mes de febrero, describe siete grandes retos para el presente y el futuro inmediato.

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Cristóbal Agüera, senior executive de Everis, a la izquierda, junto con Ramón García, director de Innovación y Proyectos del CEL, a la derecha.

Retos y soluciones

El primero de ellos está relacionado con las expectativas de los clientes del canal on-line, que tiende a buscar valores diferenciales por los que, según el trabajo, parece dispuesto a pagar.

Un segundo reto se encuentra en la gestión de las devoluciones, que si se lleva a cabo con éxito puede ayudar a fidelizar a los clientes.

En tercer lugar se encuentra la congestión que provoca el acceso de gran cantidad de vehículos para el reparto de mercancías en las ciudades (por poner un caso, al centro de la ciudad de Madrid acceden cada semana 87.000 furgonetas, según datos del propio Ayuntamiento), una circunstancia que, unida a la poca coordinación existente entre los diferentes eslabones de las cadenas de suministro, se traduce en incrementos de los tiempos de entrega y aumentos de los stocks.

Por otra parte, en cuarta posición, el mercado laboral supone un reto ante un escenario de escasez de profesionales, precisamente cuando están creciendo los niveles de exigencia en cuanto a competencias y destrezas, mientras que en quinto lugar, la rentabilidad de las empresas queda en entredicho en un escenario en el que la tendencia a acortar las cadenas de suministro no implica una reducción en consonancia de los costes logísticos.

El sexto reto está relacionado con la fluctuación estacional, algo que complica las operativas y que obliga a buscar alternativas, mientras que, por último, la transformación digital se convierte en una palanca para ganar competitividad a través del uso de las nuevas tecnologías.

Frente a estos siete retos, el trabajo del CEL y Everis apuesta por soluciones como las soluciones flexibles de entrega, el desarrollo de microhubs urbanos abiertos para que puedan usarlos cualquier operador, un uso de vehículos alimentados con energías alternativas adaptados a cada uso, una potenciación de la colaboración público-privada, el empleo de tecnologías emergentes y una apuesta decidida por la formación, no solo para ocupaciones elementales del sector logístico, sino también para cuadros medios y directivos.