En la UE desde finales de 1970 las inversiones en el transporte terrestre han entrado en una tendencia de disminución constante. “En 1975, se situó en el 1,5% del PIB, y en 2008, habían caído por debajo de 0,8, un nivel récord”, ha asegurado este miércoles el comisario europeo de Transportes, Siim Kallas. Por lo tanto, cree que no es extraño que países como España y Portugal, que ha construido una extensa red de autopistas en poco tiempo, les resulte cada vez más difícil mantenerlos.

La red de carreteras de Europa está saturado y ”tenemos que hacer algo al respecto”, insiste Kallas. “La congestión es un problema enorme que ya cuesta a las empresas y los ciudadanos europeos el equivalente a 1% del PIB de la UE”. Además, reconoce que hay un déficit de financiación que el presupuesto público no puede superar por sí mismo.

Necesidad de aplicar el concepto de pago por uso

Con este panorama, Kallas apunta que para garantizar un entorno financiero justo y sostenible para todos los modos de transporte es necesario aplicar el cobro por el uso de infraestructuras. Superar, asegura, el déficit de financiación haciendo que «los usuarios, en lugar de los contribuyentes, paguen por el mantenimiento de las infraestructuras de transporte«.

En este sentido, el comisario recuerda que los operadores ferroviarios ya pagan por el uso de las vías, las compañías aéreas pagan por la gestión del tráfico aéreo y las franjas horarias, los barcos pagan por los derechos portuarios. Sin embargo, el modo más grande de Europa, el transporte por carretera, paga por las infraestructuras de varias maneras descoordinadas y, a menudo, incoherentes.

Peajes en las autopistas españolas

Así, la tarificación vial es un modo “justo y eficiente” porque permite que las infraestructuras se financien por los usuarios y beneficiarios reales. Además, puede ayudar a promover el uso racional del espacio vial escaso, y los ingresos puede proporcionar financiación a largo plazo para el mantenimiento regular y oportuno de las infraestructuras.

Muchos sistemas de tasas, gran desconcierto europeo

Sin embargo, Kallas reconoce que hay una mezcla “desconcertante” de los sistemas de tasas, basados ​​en viñetas, peajes basados ​​en la distancia con barreras físicas, de libre uso de sistemas de peaje basados ​​en tecnologías satelitales o de microondas. En incluso, seis Estados miembros no disponen de ningún sistema de tarificación por uso”.  Esto provoca, en opinión del comisario europeo, “distorsiones en el mercado único”. Hace, insiste, “una desviación del tráfico innecesario de autopistas de peaje a otras carreteras que no están tan bien adaptados para el tráfico pesado”.

Para los transportistas internacionales, esto es una “pesadilla transfronteriza” y causa enormes costes administrativos para las microempresas, que constituyen el 80% de las empresas de transporte por carretera.

Creación de un espacio único de peaje

Kallas reconoce que actualmente no hay nada decidido al respecto en cuanto al pago por uso y la euroviñeta y la Comisión Europea está considerando varias opciones, como parte de un paquete más amplio de propuestas para el mercado vial de la UE prevista para finales de junio. Sin embargo, lanza algunas ideas como la creación de un espacio único de peaje europeo “donde los camiones pagarían en las mismas condiciones en todos los países de la UE”.

También considera que un sistema de peaje en función de la distancia recorrida es más “eficiente y más justo que el sistema de viñeta, que puede ser una herramienta de transición, pero no una solución a largo plazo”.