La última reunión de la semana pasada de la Mesa de Transición de As Pontes, la cuarta ya, constata la falta de soluciones concretas para el colectivo de transportistas.

En el encuentro únicamente se han fijado fechas para la valoración del proyecto de co-combustión para sustituir a la planta que va a cerrar, así como para fijar una batería de medidas y ayudas para trabajar de forma inmediata en la reactivación de la comarca.

Así pues, durante las dos próximas semanas se avanzará en la valoración del proyecto industrial de co-combustión, durante las que se analizarán las soluciones técnicas y su viabilidad económica.

De igual modo, se ha abierto el procedimiento de consulta pública previa para una nueva convocatoria de ayudas que, con un importe de 30 millones de euros, se destinará a apoyar proyectos empresariales generadores de empleo y pequeños proyectos de inversión en zonas de Transición Justa.

La Xunta de Galicia, por su parte, estima que los estudios corroboran que el uso de biocombustibles en estas instalaciones es viable desde el punto de vista técnico y medioambiental, lo que demuestra que hay alternativas y que la solución industrial es posible.

Endesa, por su parte, prevé iniciar la construcción de una nueva planta de hidrógeno en As Pontes en enero de 2023 y terminarla en diciembre de 2024, con una inversión total de 738,2 millones.

Pasa el tiempo y los transportistas de carbón que trabajan en As Pontes, así como otros colectivos directamente afectados por el cierre de la central siguen sin soluciones claras a corto plazo.