Los países asiáticos están empezando a extraer lecciones de la crisis sanitaria desatada por la pandemia del coronavirus.

En este sentido, Singapur ha comprobado por experiencia propia que en una situación de confinamiento generalizado de la población provoca un aumento desmesurado de las entregas domiciliarias asociadas al comercio electrónico que es insostenible.

Consecuentemente, las autoridades del país se han afanado en buscar alternativas a los envíos de paquetería a domicilio, que han encontrado en las consignas, un elemento que permite entregar paquetes de manera más racional.

Sin embargo, con el fin de evitar que estos sistemas proliferen a medida que cada empresa decida instaurar su propia red, el Gobierno del país asiático ha decidido crear una red neutral bajo su dominio, cuya gestión caerá en manos de la autoridad nacional de telecomunicaciones e información.

Con esta mejora de los servicios de última milla, la nación asiática espera mejorar la sostenibilidad de su red de reparto, racionalizar este servicio y mejorar la rentabilidad de las empresas que llevan a cabo estos servicios.

En Singapur se reparten a diario más de 200.000 paquetes a domicilio, con unas perspectivas de crecimiento del sector del comercio electrónico de cara a los próximos cinco años en el país asiático de entre el 12% y el 20% anual.