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Los buques baratos de segunda mano han permitido a la naviera conformar un flota de 18 embarcaciones, con una capacidad total agregada de 99.800 TEUs.

Tras la quiebra de Hanjin Shipping, la industria surcoreana está intentando mejorar su reputación y uno de los más claros ejemplos es el del nuevo operador de contenedores SM Line, que inició sus operaciones en marzo y que pronto entrará en el Top 20 del sector, según recoge el último informe de Drewry.

Fundada en diciembre de 2016, la naviera forma parte del Grupo Samra Midas, que ya tenía cierto renombre gracias su operador especializado en el transporte de graneles, Korea Line Corporation, que adquirió en 2013.

La nueva entidad, surgida de las cenizas de Hanjin, adquirió sus activos no relacionados con buques en el Transpacífico por un importe de 23 millones de dólares (19,3 millones de euros), además de incorporar 11 portacontenedores que habían formado parte de su flota y dos terminales situadas en Gwangyang e Inchon, en Corea del Sur.

La gran cantidad de buques baratos de segunda mano ha permitido a SM Line conformar una flota que está a punto de situarse entre las 20 más grandes del mundo. De hecho, estaría ya en ese selecto grupo si no fuera por haber alquilado seis buques de la naviera quebrada a MSC y Maersk Line.

Desde agosto de 2017, el operador cuenta con un total de 18 embarcaciones con una capacidad total agregada de 99.800 TEUs, así como otros cinco fletados que suman un total de 6.000 TEUs. Incluyendo también estos últimos, SM se situaría en el puesto 19 del ranking mundial, solamente con 20.000 TEUs menos de capacidad que su compatriota KMTC.

Nueve servicios semanales

En total, tiene previsto operar 30 buques para finales de 2017, por lo que su entrada en esta lista es solamente una cuestión de tiempo. Han pasado seis meses desde que comenzó a operar, pero ya ofrece nueve servicios semanales, seis de ellos en las rutas internas asiáticas, dos entre Asia y La India, y uno entre Asia y la costa oeste de Norteamérica.

No obstante, su intención es cuadruplicar los 50.000 TEUs actuales de capacidad de los que dispone en un futuro cercano, con nuevos servicios que conectarán el Lejano Oriente con el noroeste del Pacífico, la costa este de Estados Unidos, la costa oeste de Sudamérica, Australia, Oriente Medio y el Mar Rojo.

Para lograr esta expansión internacional, su estrategia será fusionarse con otras compañías del Grupo SM, concretamente Woobang Engineering y Construction and Korea Shipping Corporation.

También ha cerrado un acuerdo con otras 13 líneas coreanas con el fin de reforzar las rutas internas. Así, en agosto, se ha firmado un Memorándum de Entendimiento para constituir la Colaboración Coreana por el Transporte Marítimo, KSP por sus siglas en inglés, que cuenta con el respaldo del gobierno del país.

Oportunidades de acceso al mercado

Si bien es cierto que los nuevos actores que han entrado en el mercado han contribuido a su desestabilización al abrirse camino ofreciendo descuentos, no parece ser el caso de SM Line en el Transpacífico, donde las tasas de carga no han variado desde su llegada.

Se trata de una buena noticia para los operadores afectados, que siguen contemplando cómo aumenta su poder de fijación de precios a medida que el número de competidores se reduce mediante los procesos de fusión y adquisición, pero la aparición de este nuevo operador debería ser un recordatorio de que el mercado aún no está cerrado.

Aunque SM no se convertirá en un rival para las grandes navieras a nivel mundial a corto o medio plazo, su rápida trayectoria sugiere que se hará un hueco entre las de tamaño medio. Además, la gran cantidad de buques a bajo precio en el mercado supone que aún hay oportunidades para que los nuevos operadores puedan acceder a él.