Estados Unidos lidera el m-commerce, el e-commerce desde dispositivos móviles, con una cuota de mercado de 42% respecto al número de visitas de tiendas on-line. De estas visitas se desprende que cerca del 10% se realizaron desde tablets mientras que más del 40% se realizan desde smartphones.

Así se recoge en el estudio elaborado por Bluumi, empresa española especializada en el desarrollo de aplicaciones móviles nativas, sobre la tendencia y los hábitos de los consumidores acerca del comercio electrónico desde los dispositivos móviles o m-commerce.

Con todos estos datos, el informe asegura que para el cierre de 2014 las compras realizadas desde terminales móviles ascenderán a más de 25.000 millones de dólares (alrededor de 20.000 millones de euros). Esta cifra supone un crecimiento de más del 61% respecto a 2013, una tendencia que «seguirá al alza» los próximos años, gracias a que los negocios de comercio electrónico «han sabido adaptarse al modelo de negocio para smartphone con aplicaciones propias».

Sólo un 2% de las empresas españolas usan el m-Commerce

En España, sin embargo, este crecimiento es más lento pero continuo, según se señala en el estudio. A pesar de ello, la empresa de aplicaciones confía en que la situación de Estados Unidos se extrapole a España. «Si hace dos años el volumen de facturación en m-commerce rondaba los 3.000 millones y este año ha crecido hasta los 5.500 millones, prevemos un crecimiento exponencial en dos años de más de 15.000 millones de facturación”.

Actualmente, las empresas, tanto españolas como internacionales que ya cuentas con tiendas on-line para móviles, están demandando una ampliación de estas aplicaciones para integrarlas de manera nativa. De esta forma, el estudio prevé que, para 2015, el crecimiento del m-commerce sea de más del 150% frente al de 2014. «Nos encontramos ante los inicios de un sector en auge que en países como Estados Unidos ya funcionan a pleno rendimiento”.

Una de las causas por las que este negocio aún no ha evolucionado en España es que, hasta hace poco, el mercado de las aplicaciones era inaccesible para empresas y pymes en cuanto a precios y desarrollo. Así, sólo un 2% de las empresas españolas tienen una aplicación propia de comercio electrónico y el volumen de negocio no llega a los 10 millones de euros.

No obstante, las marcas importantes de comercio y consumo, y las empresas internacionales asentadas en España, ya cuentan con aplicaciones nativas propias para la venta de sus productos.

Más accesible y más rápido

A principios de 2014, Bluumi ya presentó un informe en el que destacaba que los usuarios prefieren el acceso a un determinado espacio a través de una aplicación móvil antes que de la propia web.

En general, entre los motivos que destacaban, se encontraba que la ‘app’ era más accesible y que la interacción con la marca a través del móvil era más fluida y personalizada. La navegación es mucho más directa y, en definitiva, los consumidores ahorraban tiempo y esfuerzo encontrar el producto deseado.

Además, a través del móvil, se puede ofrecer información directa y en tiempo real y el nivel de atención al cliente es superior porque la marca ya conoce sus gustos. Por último, los usuarios destacaban la mayor actualización de las aplicaciones, por lo que ayudaba a potenciar la conexión.