La sostenibilidad medioambiental de las cadenas logísticas se ha convertido en un factor clave para la gestión logística en todos sus segmentos de actividad.

Para el transporte marítimo, en concreto, durante los últimos meses se ha producido una avalancha normativa al respecto que ha colocado la sostenibilidad en el primer plano, como es caso del convenio de aguas de lastre o la reducción de contenido de azufre en los combustibles marinos, así como de los nuevos objetivos de reducción de CO2.

En este sentido, como ha declarado Alejandro Aznar, presidente de Anave, en la asamblea general de la asociación que ha tenido lugar esta semana en Madrid, «la aportación del transporte marítimo a la sostenibilidad de la economía mundial va a ser extraordinaria».

El transporte marítimo, como indica el presidente de los navieros españoles, reelegido para un segundo mandato de tres años al frente de Anave esta semana, es un sector «sometido a un mercado y a una normativa globalizada que nos obligan a asumir inversiones enormes«.

asamblea-anave2

De izquierda a derecha, Andrés Luna, Antonio Armas, Adolfo Utor y Juan Riva

Precisamente en este contexto, el sector reclama que las normas de reducción de emisiones contaminantes que se adopte «que finalmente se acuerden y se apliquen hayan sido diseñadas teniendo muy en cuenta sus posibles efectos colaterales en otras áreas», como es el caso, según Aznar, de los tráficos de transporte marítimo de corta distancia, a los que, en su opinión, «si no se les da un tratamiento especial, es muy probable que la imposición de medidas muy duras sobre los mismos pueda traer como consecuencia la transferencia de cargas del modo marítimo a la carretera, con lo que estaríamos, en realidad, aumentando las emisiones».

De igual modo, el presidente de los navieros también insistió en las propuestas que ha venido realizando año tras año Anave para reforzar la competitividad de los buques bajo pabellón español y que siguen las líneas marcadas en este ámbito por las recientes experiencias del registro de Madeira y de Dinamarca.

Al tiempo, Aznar también resaltó que en 2017 la flota mercante de control español aumentó en cuatro unidades y en un 1,1% en su tonelaje de arqueo, un leve crecimiento que contrasta con el fuerte incremento registrado en los primeros meses de 2018, cuando, según sus datos, los armadores españoles han recibido dos nuevos metaneros LNG, un petrolero Suezmax y un buque de pasaje.

Además, quedan en cartera de pedidos para los próximos meses 18 buques para ocho armadores diferentes que suman un total de casi 800.000 GT y tienen un valor de 1.300 millones de euros.

asamblea-anave3

Alejandro Aznar, presidente de Anave, a la izquierda, con Anastasio Papagiannopoulos.

En idéntico sentido se pronunció Anastasios Papagiannopoulos, presidente de Bimco presente en la asamblea de Anave, que añadió a los retos de futuro del sector la transformación digital y la necesidad de estandarizar el intercambio de documentación a nivel global en el marco de un sector que evoluciona bien en cuanto a actividad, pero cuyo riesgo más destacado es el de la sobrecapacidad.

En este sentido, el presidente de Bimco estima que la demanda de transporte marítimo de productos petrolíferos tendrá un mejor comportamiento de cara a la segunda mitad de 2018, aunque sin llegar a cifras positivas, mientras que el segmento de graneles sólidos muestra, a nivel internacional, claros signos de recuperación.

Por último, en la asamblea de Anave se entregó el Premio Carus Excellence Award 2018 a Antonio Armas, presidente y director general de Naviera Armas, por su contribución al sector de transporte marítimo de viajeros y mercancías.

asamblea-anave4

Antonio Armas, presidente y director general de Naviera Armas, recibe el premio Carus.