Pese a las dificultades que ha supuesto la crisis sanitaria en la primera mitad de 2020, Stef ha mantenido el compromiso con sus clientes y ha seguido dando servicio, centrándose en mantener el abastecimiento de productos alimentarios en los mercados en que está presente.

Sin embargo, la dura situación ha impactado en las cuentas del operador galo, que ha visto cómo su cifra de negocio se ha reducido un 10,5% anual en el primer semestre del ejercicio, para sumar un volumen total de 1.491 millones de euros.

De igual modo, el Ebitda de la compañía también se ha resentido un 58,5% en el período, con lo que totaliza 27,9 millones de euros.

De dich cantidad, 29 millones de euros corresponden a la actividad de la compañía en Francia, mientras que 8,7 millones de euros quedan en su área internacional y 6,1 millones de euros en otras actividades, con el segmento marítimo en una cifra negativa de 15,9 millones de euros.

A lo largo del semestre, Stef ha detectado dos comportamientos claramente diferenciados. Mientras que en los tres primeros meses de 2020 ha marcado un buen nivel de actividad, desde mediados de marzo, el impacto de la crisis sanitaria en todos los mercados en que está presente se ha dejado sentir con fuerza.

Sin embargo, en este marco adverso, la diversificación de actividades del grupo, tanto en Francia, como en el resto de mercados europeos, le ha permitido reducir parcialmente el impacto de la crisis.