El primer buque del mundo propulsado por metanol, el ferry Germanica de Stena, ha cumplido cinco años en activo. Su puesta en marcha en el año 2015 supuso todo un hito en el transporte marítimo sostenible, al que contribuyó no solamente la naviera, sino también Wärtsila y Methanex Corporation.

La embarcación, de 240 metros de eslora y capacidad para 1.500 pasajeros y 300 vehículos, fue adaptada para poder utilizar metanol como combustible en los astilleros Remontowa de Polonia. Para ello, se instaló unmotor de Wärtsilä, que puede utilizar tanto metanol como combustibles marítimos tradicionales.

Unos meses después, comenzó a operar entre Gotemburgo, en Suecia, y Kiel, en Alemania, puertos que también participaron en el proyecto de conversión del buque, cofinanciado por la Unión Europea y posteriormente clasificado por Lloyd’s Register.

En los cinco años transcurridos, el mercado de los buques propulsados por metanol no ha dejado de crecer y en los próximos años seguirá aumentando. Wärtsilä continúa invirtiendo en el uso del metanol para aplicaciones marítimas y en el desarrollo de nuevas pruebas para valorar su viabilidad.

Es importante destacar que este combustible cumple con la nueva normativa de la OMI, pues reduce los óxidos de azufre en un 99%. Además, está disponible en 88 de los 100 principales puertos del mundo.

Recientemente, la división de graneleros de Stena ha puesto en marcha una ‘joint-venture’ junto a Proman Shipping para construir dos buques propulsados por metanol, que se entregarán a principios de 2022.