Dos nuevos ferries tipo E-Flexer se sumarán en 2022 a la flota de Stena Line en el Mar Báltico, un movimiento con el que la naviera busca reforzar su capacidad tanto de pasajeros como de mercancías.

Se trata de dos embarcaciones de 240 metros de eslora y casi 28 de manga, muy eficientes en lo que se refiere al consumo de combustible, que operarán entre Nynäshamn, en Suecia, y Ventspils, en Letonia, lo que representa la ruta más corta entre el Báltico y Escandinavia.

Con capacidad para 1.200 pasajeros, lo que supone un incremento del 33% respecto a sus ferries actuales, puede albergar hasta 3.600 metros lineales de carga, que representan un aumento del 25%. Asimismo, son hasta un 30% más eficientes energéticamente, gracias al nuevo diseño de ciertos elementos, como el casco, las hélices o el timón.

También están preparados para su transformación a gas, pudiendo ser adaptados para funcionar tanto con metanol como con GNL. Igualmente, podrán utilizar la energía eléctrica durante las escalas para reducir sus emisiones, pudiendo esta conexión ser aprovechada en un futuro para un sistema híbrido de baterías.

Ambos buques se encuentran ahora mismo en construcción en el astillero CMI Jinling en Weihai, China, y se espera que sean entregadas ya en 2022. No son los primeros buques tipo E-Flexer que incorpora la naviera, que ya cuenta con el Estrid, el Edda y el Embla operando en el Mar de Irlanda.

Por otra parte, Stena Line incorporará en 2022 los ferries ro-pax Scandica y Baltica, más grandes y modernos, a la conexión entre Karlskrona, en Suecia, y Gdynia, en Polonia. Estas embarcaciones han sido ampliadas para ganar un 30% de capacidad y se ha mejorado la experiencia a bordo de conductores y pasajeros.