Stena Germanica, de Stena Line

Para adaptar el 'Stena Germanica', la naviera contará con el apoyo financiero de la UE.

A principios de 2015, Stena Lines se convertirá en el primer operador del mundo en utilizar un gran ferry, para 1.500 pasajeros, que funcione con metanol, reduciendo drásticamente las emisiones en comparación con los ferrys de gasoil actuales.

La naviera ha decidido convertir uno de sus buques que navegan entre Suecia y Alemania en un ferry con propulsión de metanol. Así, en 2015, el ‘Stena Germanica’, de 240 metros de largo, será el primer barco en el mundo que utilizará metanol para navegar. El proyecto se realiza en cooperación con el fabricante de motores Wärtsilä, el puerto de Gotemburgo, el puerto de Kiel y el proveedor de metanol, Methanex Corporation.

En enero de 2015, el astillero Remontova comenzará la operación de adaptar el buque en Polonia, un proceso que, según las previsiones, tendrá una duración de seis semanas. Contará con el apoyo financiero que la UE tiene destinado a las autopistas del mar. El coste total del proyecto es de aproximadamente 22 millones de euros.

Para ello, Wärtsilä ha desarrollado la solución para convertir el motor y su adaptación al barco en cooperación con Stena Teknik. El motor será dual, utilizando metanol como combustible principal del buque pero con la opción de utilizar gasoil marítimo de apoyo.

El metanol es un combustible biodegradable transparente e incoloro que puede ser producido a partir de gas natural, carbón, «biomasa» o incluso CO2. Mediante el uso de metanol las emisiones de azufre, SOx, se pueden reducir aproximadamente hasta un 99%, de nitrógeno, NOx, un 60%, las partículas un 95% y dióxido de carbono, CO2, un 25% en comparación con los combustibles actuales.

Desde principios de 2015, los buques que transiten el área alrededor del Mar Báltico y del Mar del Norte, conocida como la zona SECA, tendrán que utilizar combustibles con muy bajo contenido de azufre del 0,1%; hoy en día, la restricción es del 1,0%.

Para cumplir con esta nueva medida, el combustible más popular es el gasoil marítimo bajo en azufre, cuyo precio es entre un 40 y un 50% más caro en comparación que el gasoil pesado, que es el más utilizado hoy en día.

En este sentido, Stena Line está llevando a cabo una búsqueda de combustibles alternativos y diferentes técnicas para la purificación de las emisiones, como el GNL, la propulsión eléctrica y los depuradores, debido a la amplitud de su flota. Sin embargo, basándose en los resultados del uso de metanol, la naviera podría aumentar el numero de ferrys adaptados para operar con metanol.

Las emisiones del metanol son similares al uso de GNL, pero la necesidad de infraestructura es mucho menor y la manipulación es más sencilla. Desde 2005, la naviera ha trabajado para reducir su impacto medioambiental a través de su programa de ahorro de energía, con el que ha logrado reducir una media de 2,5% al año el consumo de energía por buque.