Nunca es tarde si la dicha es buena. Por eso, finalmente, se ha publicado oficialmente un Reglamento europeo que establece medidas específicas y temporales relativas a la renovación o prórroga de determinados certificados, permisos, licencias y autorizaciones, así como el aplazamiento de determinados controles periódicos y formación continua.

De esta manera, estas medidas tendrán validez directa y armonizada en todos los Estados miembro, de manera directa e inmediata en todos los países de la UE, sin necesidad de transposición a las legislaciones nacionales.

Sin embargo, cada país podrá solicita a la Comisión la aplicación de sus reglas nacionales en aspectos relativos a la prórroga de permisos de conducir, revisión del aparato tacógrafo y sus tarjetas, la revisión técnica de la ITV así como las licencias comunitarias y los certificados de conductores de terceros países.

Como regla general, los permisos y autorizaciones que caduquen entre el 1 de febrero pasado y el próximo 31 de agosto se prorrogan automáticamente durante un período de hasta seis meses desde que se produjo su vencimiento.

En concreto, este plazo es aplicable a la revisión del aparato tacógrafo y de la renovación de sus tarjetas así como de las licencias comunitarias y las de conductores de terceros países.

Al tiempo, para los permisos de conducir, tarjetas CAP de conductor profesional y revisión de la ITV el plazo se amplía hasta los siete meses desde que venció el plazo para revonarlo o revisarlo.

En definitiva, la norma llega más de dos meses después de que saltara la crisis sanitaria y cuando la mayor parte de los Estados miembro de la UE han establecido sus propias normas para todos estos casos ahora regulados, con la parsimoniosa lentitud de la burocracia comunitaria, de manera armonizada a nivel europeo. Por terminar con otro refrán: A buenas horas, mangas verdes.