Terminal de TCB en el Puerto de Barcelona

La Terminal de Contenedores de Barcelona, TCB, ha presentado una solución pionera de pavimento asfáltico que está aplicando en su explanada dentro del proyecto de ampliación de la plataforma de la compañía que finalizará a mediados de 2013. 

De esta manera, se convierte en la primera terminal portuaria española en utilizar el «Stone Mastic Asphalt», una solución con una potente resistencia a las fisuras y deformaciones respecto a las mezclas asfálticas convencionales. 

El departamento de Diseño y Construcción de Grup TCB se propuso encontrar una solución asfáltica con una elevada resistencia a la fatiga y una durabilidad mayor, buscando alternativas a las secciones propuestas por la Recomendaciones de Obras Marítimas. Era un paso necesario dadas las altas solicitaciones a las que son sometidos los pavimentos de su Terminal en Barcelona.

A tal fin, se creó un grupo de trabajo que diseñó un pavimento con soluciones específicas en las distintas capas del firme asfáltico y un tratamiento de estabilización con polímeros para las capas de coronación de la explanada. El resultado permite reducir la inversión un 14% respecto a las soluciones de firmes asfálticos convencionales, así como los gastos de mantenimiento. También se han implementado soluciones específicas en las interfases entre las diferentes secciones de firmes y elementos estructurales.

Ampliación de la terminal del puerto de Barcelona

La pavimentación se está realizando en los viales de las 24 nuevas hectáreas que, con la ampliación, se incorporarán a la terminal de TCB en los próximos meses.

En paralelo a esta mejora, el proyecto de ampliación de TCB, incluye la prolongación en 150 m de la línea de atraque, que llegará a una longitud de 1.515 m; la habilitación de dos accesos diferenciados a la Terminal para entradas y salidas de mercancía, y la instalación de seis puertas automáticas provistas de tecnología de reconocimiento óptico de caracteres para el seguimiento del tráfico en tiempo real, entre otros.

Tras estas actuaciones, se prevé que los movimientos de contenedores aumenten en 0,9 millones de TEUs, llegando a los 2,3 millones de capacidad. 

Paralelamente, la Terminal Ferroviaria dispondrá de seis vías con ancho ibérico e internacional, para agilizar la conectividad con la frontera francesa y Europa central. Además, la longitud de las vías pasará de 450 a 750 m.