Aunque nadie estaba preparado para una pandemia como la que sufrimos desde hace más de un año, una de las cosas que todos hemos aprendido es que aquellas empresas que invirtieron en tecnología de compras han sido capaces de adaptarse más rápidamente para garantizar la continuidad de su negocio.

Al mismo tiempo que se anunció la disponibilidad de las primeras vacunas contra el coronavirus, surgió la inmediata necesidad de mitigar los posibles riesgos en la cadena de suministro. Las dificultades en la distribución detectadas en Europa y América han logrado que empresas e instituciones valoren los múltiples beneficios de la digitalización en la distribución.

Las cuestiones relacionadas con el suministro son seguramente una de las cuestiones principales que se deben resolver para agilizar el proceso. La vacuna está formada por varios componentes y materias primas que están sujetas a una cadena de suministro creada a una velocidad récord.

Como era de esperar, se han producido retrasos como consecuencia de que dichas cadenas se estaban creando mientras los laboratorios se encontraban aún en fase de fabricación.

Suministro eficaz y sin disrupciones

El Covid-19 ha tenido un impacto de largo alcance en una enorme diversidad de empresas y negocios de todo el mundo. Según un estudio del Institute of Supplier Management, un 95% de los encuestados afirmaron que sus cadenas habían resultado o iban a resultar afectadas por la pandemia. Asimismo, para un 20%, la interrupción del suministro fue uno de los tres efectos más importantes.

La crisis ha demostrado la necesidad de una mayor visibilidad, tanto de la demanda como de la oferta, a lo largo de todo el sistema. Por tanto, es crucial una mayor visibilidad del suministro, no solo de los factores inmediatos como los distribuidores, sino también de los proveedores ‘upstream‘ de materiales y componentes.

A su vez, dichos distribuidores tienen que comprender mejor la demanda de sus clientes, y compartir esa información y ese conocimiento con los fabricantes para asegurar la plena transparencia del proceso de distribución.

Una cadena de suministro que incorpore la tecnología adecuada para anticipar y solucionar posibles contingencias tiene un efecto positivo en el negocio.

Es necesario que las organizaciones promuevan la digitalización en lugar de basarse en el modelo convencional para lograr esa visibilidad. Las redes digitales son dinámicas e integradas, y se basan cada vez más en tecnología de Inteligencia Artificial para proporcionar una información rápida y continua.

Deloitte aporta varias ideas sobre cómo las organizaciones pueden garantizar la confianza del público en la cadena de suministro global de la vacuna. Organismos y gobiernos deberán impulsar la colaboración de la industria en toda la cadena de valor; adoptar y promover estándares globales para la seguridad de la cadena de suministro; anticipar los desafíos para la entrega segura y eficaz de vacunas; y utilizar comunicaciones claras y transparentes para garantizar la confianza en ellas.

Porque la tecnología no es – y no debe ser- un lujo al alcance de unos pocos que puedan permitirse comprarla, sino una garantía de transparencia y equidad. Según afirmaba MSF antes del comienzo de la campaña de vacunación masiva, “para que el mundo salga de esta pandemia debemos distribuir las vacunas de manera equitativa, no basándonos en quién puede pagar más”.

Una cadena de suministro que incorpore la tecnología adecuada para anticipar y solucionar posibles contingencias tiene un efecto positivo en el negocio, por diversos motivos: permite una mayor evaluación y control de los proveedores; reduce la concentración del suministro en uno o dos proveedores; facilita el trabajo mano a mano con ellos y, no menos importante, es una buena herramienta de gestión frente a las posibles amenazas.

Por tanto, es esencial identificar cuándo se ve afectada la distribución, y qué proveedores están involucrados. Sin embargo, más importante tal vez es contar con un sistema que ayude a las organizaciones a estar conectadas con su red de suministro y, en definitiva, a que sigan innovando para lograr la excelencia no solo en la fabricación sino además en la disponibilidad universal de un remedio tan trascendental para el futuro de todos.