Como consecuencia de la pandemia del Covid-19, los consumidores buscan una mayor transparencia y responsabilidad por parte de los supermercados y los establecimientos que frecuentan.

Ahora más que nunca, los consumidores se preocupan por la seguridad de estos lugares, de las cosas que tocan y de los alimentos que consumen. Sin duda, tenemos hábitos adquiridos en los últimos tiempos que se extenderán más allá de la pandemia. Es esencial, por tanto, que las empresas den prioridad a la seguridad alimentaria en sus planes a largo plazo.

Para los supermercados y otras empresas del sector de la alimentación, esto significa dedicar tiempo y recursos adicionales para garantizar la seguridad de los productos. Las tecnologías emergentes están resultando esenciales para aumentar la responsabilidad y la trazabilidad en toda la cadena de suministro de alimentos, desde el fabricante hasta el plato del cliente final.

Recuperar la confianza de los clientes

En estos momentos, la confianza del público en torno a la seguridad alimentaria es baja. Según el estudio de Visión de la Cadena de Suministro de Seguridad Alimentaria de Zebra, realizado antes de la pandemia, solo el 20% de los consumidores confía plenamente en que las industrias y servicios alimentarios garanticen la seguridad de sus alimentos y bebidas.

El daño a la reputación de un proveedor puede tener efecto a largo plazo, especialmente en un momento en que los consumidores están hiperconcienciados cuando se trata de gérmenes, limpieza y posibles infecciones. En el sector de la hostelería, los problemas de seguridad alimentaria pueden ser especialmente devastadores. Según un estudio de Zebra, seis de cada diez clientes no volverían a un establecimiento si tienen la mala fortuna de contraer una enfermedad de origen alimentario allí.

Solo el 20% de los consumidores confía plenamente en que las industrias y servicios alimentarios garanticen la seguridad de sus alimentos y bebidas.

Sin embargo, la relación entre los clientes y los supermercados es diferente, ya que los compradores normalmente visitan más regularmente los establecimientos más cercanos o los que más le gustan. Los problemas de seguridad alimentaria son más difíciles de rastrear y a los compradores les resulta más complicado evitar acudir a un supermercado que a un restaurante o un hotel.

Dado que los supermercados desempeñan un papel tan importante en la vida de sus clientes, es especialmente importante no escatimar en gastos y asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad alimentaria.

Transparencia, trazabilidad y responsabilidad

Los consumidores exigen más transparencia a los comerciantes de alimentos, ropa o productos básicos para el hogar. Quieren saber de dónde proceden los productos, quién los ha manipulado y cuánto tiempo han tardado en llegar a las estanterías de su supermercado.

Las tiendas de alimentación pueden mejorar la trazabilidad implementando la tecnología de seguimiento y rastreo, habilitada por potentes dispositivos informáticos y escáneres de mano en almacenes y tiendas.

Una mayor visibilidad y un mayor conocimiento permiten a los minoristas comunicar eficazmente la información de los productos a sus clientes, hacer un seguimiento de las fechas de caducidad y reducir el desperdicio de alimentos.

Los directivos del sector también son conscientes de la importancia de seguir invirtiendo en este ámbito, y el 93% de los responsables de la toma de decisiones tiene previsto aumentar su inversión en tecnología de supervisión de alimentos.

Inversión en tecnología

La implementación de la tecnología en la cadena de suministro también puede dar a los retailers las herramientas que necesitan para responder mejor a las interrupciones inesperadas o estacionales del mercado.

La capacidad de recuperación de la cadena de suministro en este sector también ayuda a respaldar servicios como el de ‘click and collect‘ y la entrega a domicilio, que están logrando un gran éxito entre los consumidores en una época de distanciamiento social.

Una mayor visibilidad y un mayor conocimiento permiten a los minoristas comunicar eficazmente la información de los productos.

Pensando en el futuro, ayuda a garantizar que el establecimiento se mantenga al día con las cambiantes normas reglamentarias, protegiendo a los clientes y su marca.

A medida que la tecnología de la cadena de suministro se sofistica, la analítica de datos desempeña un papel cada vez más crucial para supermercados y otras empresas que busquen mejorar las operaciones, fomentar la fidelidad de los clientes a largo plazo y mantenerse por delante de la competencia.

La optimización de las cadenas de suministro no solo protege a los consumidores de las enfermedades transmitidas por vía alimentaria o de las reacciones alérgicas, sino que también ayuda a mejorar la cuenta de resultados.