Prointec participará en el mayor proyecto de infraestructuras ferroviarias de Europa. Se trata de Rail Báltica, la red ferroviaria para pasajeros y mercancías que conectará Estonia, Letonia y Lituania con la Red Transeuropea de Transportes, Ten-T.

La empresa formada conjuntamente con RB Rail AS para gestionar el proyecto, ha adjudicado a la filial de Indra, en consorcio con la alemana Obermeyer Planen + Beraten, el diseño de la ingeniería y la supervisión durante las obras del tramo de 93,5 kilómetros entre la ciudad estonia de Pärnu y la frontera con Letonia, por 10,8 millones de euros.

La fase de diseño, con una duración de 27 meses, comprenderá las investigaciones geotécnicas y el diseño técnico, mientras en la segunda, con una duración de 60 meses, se confirmará la correcta ejecución y se aprobarán las modificaciones. La mayor novedad es la utilización de la metodología BIM aplicada a la obra civil, donde apenas existen precedentes.

La nueva Rail Baltica, con 870 kilómetros en total con vía doble en ancho estándar, no requerirá adaptaciones para la conexión de los países bálticos con el resto de Europa. No obstante, hasta que esté disponible, es necesario adaptar anchos o cambiar de vehículo, con los costes en tiempo y económicos que ello implica.

Por ello, la mayor parte del tráfico de mercancías en la zona se realiza hacia los países de la Comunidad de Estados Independientes, principalmente Rusia, en lugar de hacia el resto de la Unión Europea a través de Polonia.

Sostenibilidad e intermodalidad

La red, que cuenta con el apoyo de los fondos CEF, estará completamente electrificada y contará con las tecnologías y materiales más innovadores para evitar emisiones, reducir ruido y vibraciones. Su diseño se ha realizado evitando las áreas protegidas Natura 2000 y contará con pasajes especiales para el cruce de animales sobre la vía.

Además, permitirá una velocidad máxima de 120 Km/h en los trenes de mercancías y favorecerá la intermodalidad e interoperabilidad, mediante nuevas terminales de carga en cada uno de los países bálticos. El objetivo es contribuir a una transferencia rápida y eficiente de carga en contenedores entre los diferentes modos de transportes.

Por otro lado, está previsto que en el futuro la línea se extienda hasta Finlandia, mediante un túnel bajo el mar Báltico que una Tallín, en Estonia, y Helsinki, en Finlandia.