Los retos medioambientales están empujando a las navieras a adoptar soluciones que suponen un alto coste en términos operativos.

Por ello, la industria debe elaborar urgentemente una estrategia para superar la dificil situación que atraviesa, promocionando los esfuerzos positivos que los armadores están realizando para aumentar la sostenibilidad de sus operaciones. Este es el mensaje clave que el presidente de la Asociación de Navieros Europeos (ECSA), Juan Riva, ha lanzado durante la presentación del último informe anual de la organización, que abarca el período 2012-2013.

Según Riva, «hubo un momento en que los responsables políticos de la UE consideran claramente el transporte marítimo como una solución«. La campaña de “de la carretera al mar” en la década de los 90 propiciaba la navegación marítima de corta distancia como una alternativa respetuosa del medio ambiente frente al transporte por carretera. En ese momento, insiste el responsable de la ECSA, “estábamos en la cima del debate sobre la sostenibilidad y el transporte marítimo disfrutaba de un considerable apoyo de los responsables políticos de la UE, lo que se tradujo positivamente en muchos ámbitos de la política«.

Pero para Juan Riva esta situación contrasta enormemente con la actualidad. «Si hablamos de los diferentes tipos de emisiones de los buques, el reciclaje de buques o cualquier otro asunto del medio ambiente, los navieros siempre parece que nos vemos obligados a estar a la defensiva«, destaca.

Por ello, considera que los navieros europeos “deberíamos considerar con urgencia una estrategia para superar esta situación, para validar los considerables esfuerzos que muchos de nuestros miembros están haciendo para llevar a cabo sus operaciones de la manera más sostenible posible«.

«Tenemos que dar una adecuada respuesta colectiva al desafío del medio ambiente«, añade el secretario general de ECSA, Patrick Verhoeven. Cree que «debemos hacer mucho más hincapié en que el transporte marítimo es un modo de transporte fundamental en el comercio, el bienestar y la paz.» Es por ello que reclama una posición fuerte y unida de los navieros, tanto en la UE como a nivel internacional.  Esa es la única manera, entienden los responsables de la ECSA, en que pueden ser un socio  creíble para los responsables políticos y las ONG, «con independencia de si se encuentra en Bruselas, en Londres, o en cualquier otro lugar«.