Las soluciones de arrastre pueden marcar una diferencia en la forma de manipular los materiales, al reducirse el esfuerzo humano, aumentar la seguridad y ahorrar tiempo y costes. Por eso, la delegación europea de Toyota Material Handling ha ampliado su gama de tractores de arrastre con nuevos vehículos fabricados por la italiana Simai.

Esto ha permitido mejorar la gama T-motion, que cuenta ahora con una mayor y más sólida capacidad para la manipulación de mercancía, lo que garantiza que los clientes puedan beneficiarse de un flujo continuo de stock.

Toyota aplica sus principios Lean a los procesos logísticos, para eliminar residuos, maximizar el valor añadido y aumentar la calidad final, generando fluidez en el trabajo y evitando imprevistos. Los tractores de arrastre son perfectos para ello, ya que son capaces de transportar múltiples cargas en una serie de carritos de forma segura.

El arrastre automatizado es el siguiente paso en el transporte Lean, pues ofrece una mayor productividad generando menores residuos y de una manera más sostenible en la manipulación de materiales.

La gama completa únicamente consta de vehículos eléctricos, con una capacidad desde las 0,8 hasta las 50 toneladas. Por otro lado, se acaba de incorporar el modelo 3TE25 para reemplazar la actual gama de gran tonelaje.

En su oferta, se incluyen modelos de interior maniobrables, así como modelos para conductores de pie o tractores cómodos para largas distancias y uso en exteriores, por lo que permite cubrir cualquier aplicación, desde la preparación de pedidos de e-commerce hasta funciones especializadas en plantas de fabricación o aeropuertos, pasando por el movimiento de cargas.