Crisis en Galicia por el transporte de leche

La crisis de la leche gallega repercute en los controles fronterizos.

La Xunta de Galicia y la Dirección General de Tráfico han reforzado la vigilancia al transporte de leche en la frontera que separa Portugal y Galicia, ante las sospechas de la entrada en la región de «leche negra», es decir, la que se produce en una explotación ganadera sin entrar en los cómputos oficiales.

El dispositivo de vigilancia controla, principalmente, a vehículos procedentes del norte de Portugal y Lisboa que tienen como destino Lugo y Asturias. La mayor parte de los controles se llevan a cabo en las vías A-55, A-75, A-6 y AC-544, donde se registra un alto volumen de tráfico.

Los ganaderos gallegos han denunciado en varias ocasiones que la industria importa gran cantidad de leche del extranjero, mientras aseguran que en Galicia «sobra leche» para dejar de recogerla. 

La Guardia Civil de Tráfico vigila los vehículos que transportan estos productos a través del levantamiento de actas de control en las que se reflejan los datos del vehículo, el tipo de mercancía y la cantidad y condiciones del producto transportado.

También se inspecciona la documentación que acompaña a todos estos apartados con el fin de impedir la entrada ilegal desde otros países, acción que afecta gravemente a la competitividad y, por consiguiente, a la viabilidad de la industria láctea en Galicia.