Tras el cese de la actividad en el mes de julio, en la actualidad la concursada Transportes Ochoa continúa su actividad recuperando tráficos tanto nacionales como internacionales. Según asegura Fenadismer, que el pasado mes de julio promovió la creación de una plataforma para la defensa de los intereses de los transpoportistas autónomos afectados, la compañía está reorganizando su estructura y para ello ha procedido al cierre de tres centros logísticos y de 12 delegaciones de transporte, quedando por tanto en funcionamiento únicamente el centro logístico ubicado en Tarragona y 31 terminales de transporte propias y cuatro franquiciadas en España, además de las cuatro terminales situadas en Portugal.

La actividad de transporte que en la actualidad se está realizando conlleva la incorporación de 44 vehículos pesados para la ejecución de rutas de larga distancia y de 111 ligeros para la distribución local y regional.

Respecto al personal de plantilla, tras la ejecución definitiva del  ERE, por haber sido rechazados los recursos presentados por los sindicatos, así como las bajas voluntarias habidas, el número total de trabajadores se sitúa en 500 asalariados repartidos por las diferentes instalaciones frente a los 700 que anteriormente estaban contratados.

Situación concursal

Durante el pasado mes de agosto se comunicó a la Administración Concursal de Transportes Ochoa, dentro del plazo establecido, la relación de los créditos de cada uno de los afectados de conformidad con los requisitos establecidos en la Ley Concursal.

En este momento, las actuaciones de la administración concursal se centran en la revisión de la documentación que le ha sido enviada por Fenadismer correspondiente a cada uno de los transportistas acreedores de Transportes Ochoa al objeto de contrastar la exactitud de los créditos reclamados y elaborar la lista de acreedores.

Una vez elaborada esta lista, la administración concursal comunicará a cada uno de los acreedores reconocidos la cuantía exacta que se le reconoce, con independencia de cual sea la deuda que finalmente vaya a percibir, en función del balance económico resultante de la compañía.