Ante situaciones de especial dificultad como la actual, la gestión de riesgos en la cadena de suministro debe de centrarse, según un estudio elaborado por Gartner, en tres áreas clave.

La primera de ellas es el capital humano, ya que las cuarentenas y las medidas de confinamiento que se extienden a nivel global han dado como resultado una escasez de mano de obra en el sector logístico y de transporte.

Esta situación puede derivar en situaciones de fatiga y sobreesfuerzo para el personal que desarrolla su labor en estas situaciones, lo que exige mejorar la comunicación y las medidas de protección para los trabajadores.

En segundo lugar, en relación con los productos, la pandemia del coronavirus puede introducir cambios radicales en el mercado, toda vez que muchas empresas pueden recurrir a proveedores alternativos si ven que no empiezan a recibir aprovisionamientos de sus proveedores en los plazos marcados.

Previsión de la demanda adaptada

Esta circunstancia implica desarrollar capacidades para intentar avanzar en la medida de lo posible en el actual escenario de incertidumbre a través de planes de previsión de la demanda adaptados a las variaciones bruscas que pueden darse en escenarios como el actual.

Por último, en tercer lugar, la pandemia del coronavirus también modifica el impacto sobre los costes que tiene la gestión logística en un panorama como el actual, marcado por fuertes restricciones en el movimiento de mercancías y una reducción brutal del consumo.

En este panorama, los costes adicionales atribuibles a la situación deben compartirse en el conjunto de la compañía y no a un departamento concreto.