Buque fondeado soltando agua de lastre

Buque fondeado soltando agua de lastre

El pasado 15 de octubre, Turquía ha sido el último estado en ratificar el convenio internacional para el Control y Gestión del Agua de Lastre y Sedimentos de los Buques, creado en el 2004 por la OMI. Durante la firma han estado presentes el representante de Turquía en la OMI, Abdurrahman Bilgic, y el secretario general de la organización, Koji Sekimizu.

Con la adhesión por parte de Turquía y, anteriormente, por Japón, el convenio está más cerca de entrar en vigor. Actualmente, el número de Estados firmantes es de 43 países, que representan alrededor del 32,5% del tonelaje mundial en buques de mercancía. Se necesita un 35% para que el convenio pueda entrar en vigor.

En este sentido, el secretario de la OMI, Sekimizu, ha sostenido que estas últimas incorporaciones suponen un hito importante, ya que, con ello, se está más cerca de conseguir que el convenio comience a funcionar.

Una vez que llegue ese momento, la industria naviera mundial prevé invertir alrededor de 100 millones de dólares en nuevos sistemas de tratamiento de aguas de lastre, según los datos aportados por la Cámara Internacional de Navieras, ICS.

Sin embargo, los armadores carecen de confianza, ha señalado la asociación, ya que se deben abordar aún algunos temas, como la falta de solidez en el proceso de homologación actual de la OMI, o los criterios utilizados para el muestreo del agua de lastre durante las inspecciones de control en los puertos.

Por ello, la ICS ha trasladado a la organización una exposición detallada en donde se explican las preocupaciones de la industria y una propuesta de camino a seguir.

Estas propuestas se utilizarán para crear una resolución que servirá como un ‘acuerdo informal’ sobre las acciones necesarias que se realizarán una una vez que el convenio entre en vigor, a fin de no penalizar a los propietarios de los buques que ya hayan instalado sistemas de depuración de agua y que operan correctamente.