Durante los próximos cinco años, el 84% de los directivos del sector sanitario invertirá en nuevas tecnologías. Es uno de los datos recogidos en la sexta encuesta anual, presentada este martes por UPS, “Pain in the (Supply) Chain”, del sector de la salud.

Los cambios en el entorno normativo, las nuevas necesidades de clientes en muchas partes el mundo, los retos relacionados con a la seguridad de los productos y la creciente complejidad de los mismos, están impulsando a los directivos del sector sanitario a hacer inversiones estratégicas en la cadena de suministro.

Las nuevas inversiones en tecnología y los modelos especializados de comercialización, son prioritarios para los directivos del sector sanitario, que están llevando a cabo transformaciones comerciales y logísticas para satisfacer las cambiantes necesidades de la industria.

Otros datos recogidos en esta encuesta, demuestran que un 78%  de los representantes del sector, accederá a nuevos mercados globales y el 70% implementará nuevos canales de distribución, como el acceso directo a proveedores, minoristas e incluso pacientes finales. Además, el 59% aumentará su dependencia de terceros socios logísticos. 

Preocupación por las reformas sanitarias

Las inversiones tecnológicas, en particular, señalan una creciente preocupación por la protección de los productos, incluyendo la seguridad en envíos de alto valor y el deterioro de los productos. Se plantean inversiones en sistemas que respaldan el e-pedigree electrónico y serialización, el control de la temperatura y la seguridad del producto.

La seguridad de los productos ha superado a la gestión de costes como la segunda preocupación en la cadena de suministro, con un 53% lo consideran un tema prioritario. Algunas de los principales preocupaciones, son los métodos de falsificación con un 48%, seguido por la falta de visibilidad en la cadena de suministro, con un 40% de los directivos encuestados 

Desde el punto de vista de cómo afrontar el reto de un futuro negocio global, el aumento de las normativas son el tema prioritario, tal y como ha confirmado el 48% de los encuestados.

La preocupación sobre las reformas y legislación sanitarias sigue muy cerca con un 46%, y un 40% de los directivos a nivel mundial muestra también preocupación por la protección de la propiedad intelectual. 

 Expansión hacia un mercado global

Al evaluar sus planes para los próximos tres a cinco años, el 74% de los directivos europeos indicaron que planean invertir en expansión al mercado global y casi el 30% lo planean hacia China, En los próximos años, el 67% hará inversiones en TI y un 55% se asociará con firmas de distribución. 

La principal preocupación en la cadena de suministro a nivel mundial sigue siendo el cumplimiento normativo, citado por un 63% como un reto.