Las emisiones en el sector del transporte no dependen únicamente del vehículo utilizado, sino también de los neumáticos. Además, son responsables del 21% del consumo del vehículo, que si no tienen la presión adecuada puede aumentar en hasta un 3%.

De igual modo, si tienen poca presión pueden perder pequeños fragmentos de su estructura, que terminan en el medio natural y, finalmente, lo perjudican. El buen mantenimiento del vehículo y todos sus elementos permite incrementar la seguridad y garantiza un impacto positivo en la huella ecológica.

En marzo pasado, el Consejo Europeo adoptó un nuevo Reglamento sobre las normas relativas al etiquetado de neumáticos, en lo que respecta a parámetros como la eficiencia en el consumo de carburante, la adherencia en superficie mojada y el ruido.

El objetivo es mejorar la visibilidad de las etiquetas y ofrecer a los consumidores más información para que puedan elegir neumáticos más seguros, silenciosos y eficientes en términos de consumo de carburante.

Etiqueta Europea del Neumático

Con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, Continental ha querido recordar que todos los neumáticos comercializados en la UE deben llevar la Etiqueta Europea del Neumático, que proporciona información clara sobre sus características en materia de medio ambiente y seguridad.

Para ello, se tienen en cuenta en tres criterios fundamentales: consumo de combustible, prestaciones de frenado en superficie mojada y nivel de ruido exterior. Entender los símbolos de la etiqueta ayuda a tomar decisiones clave relacionadas con una mayor seguridad vial, una menor contaminación y un mayor ahorro de combustible.

Además, la diferencia entre la mejor categoría, A, y la peor, F, puede suponer hasta 300 euros de ahorro en la vida de un neumático. En este sentido, cuando el conductor deba deshacerse de los neumáticos, lo correcto es reciclarlos.

Los talleres de reparación y mantenimiento de vehículos serán responsables de reciclar los neumáticos usados al comprar unos nuevos a través de un sistema oficial de gestión de residuos como Signus, que dispone de instalaciones específicas para garantizar que se eliminan de forma ecológica y conforme a la legalidad.