El transporte frigorífico lleva mucho tiempo alertando de los peligros de seguridad e higiene que plantea el intercabio de palets.

Ahora, un estudio elaborado por el catedrático de la Universidad de Murcia, Fulgencio Helenio Marín Iniesta, y dado a conocer en la última Asamblea de Atfrie desgrana el impacto de esta práctica, desde un punto de vista microbiológico.

En este sentido, el trabajo concluye, tras el análisis de una muestra de palets de intercambio, que en estos equipos de manutención existe material genético de una amplia variedad de bacterias, algunas de las cuales pueden ser dañinas para la salud y provocar enfermedades.

En este mismol sentido, el análisis también indica la presencia de patógenos de personas, animales y plantas en los palets no higienizados.

Cuatro tipos de problemas para el transporte

Así pues, la presencia de estos focos de contaminación, plantea al transporte problemas en cuatro vertientes, según el estudio, como son los problemas higiénicos, mediambientales, de seguridad, sociales y económicos, así como los derivados del ‘Brexit’ y de la legislación británica al respecto.

En el ámbito de la higiene, esta contaminación en los palets puede generar contaminación adicional en los productos que se transportan sobre ellos, especialmente en perecederos y productos farmacéuticos.

De igual manera también pueden contaminarse los trabajadores que los manipular y, de igual modo, también puede ser foco de contagio de plagas vegetales y de transmisión de enfermedades dentro del radio de actuación del transporte.

Por lo que respecta a los problemas medioambientales, el intercambio de palets provoca un sobrepeso en los vehículos que los transportan en su paleteras de aproximadamente 1.200 kilos, lo que aumenta el consumo de combustible de los camiones y la huella de carbono que generan las operaciones de transporte por carretera.

En el terreno econónico, el intercambio puede provocar, según el estudio, problemas de seguridad vial, de robos de equipos, pérdidas económicas a las empresas que, según los cálculos de Atfrie tienen que soportar un coste de 3.000 euros por conductor, camión y año a consecuencia de esta práctica.

Finalmente, el ‘Brexit’ implicará la aplicación de las normativas comunitarias de medidas sanitarias para impedir que la madera que entre o salga del territorio de la Unión esté contaminada con bacterias, plagas o insectos, algo que dificultaría el tránsito de palets con el Reino Unido, tanto desde un punto de vista operativo, por los controles, como económico, por los costes del tratamiento.

Ante esta situación, el estudio aboga por sustituir el actual sistema de intercambio de palets por el sistema de gestión de palets en régimen de pool gestionado por empresas especializadas que solucionarían la mayor parte de los problemas que actualmente plantea esta práctica.