Uno de los principales problemas que afectan a la distribución urbana de mercancías tiene que ver con que cada ayuntamiento fija una serie de criterios en cuanto a horarios y zonas de carga y descarga, sin tener en cuenta que, en la mayor parte de los casos, la actividad logística no se circunscribe a un único municipio.

Esta situación hace que las empresas tengan que hacer encaje de bolillos a la hora de gestionar sus rutas en función de las diferentes situaciones que se van encontrando por cada localidad en la que actúan.

Ante este problema, Uno, Organización Empresarial de Logística y Transporte, pide «un pacto de estado a los ayuntamientos de nuestro país que, respetando sus competencias, establezca un marco común para que las empresas puedan ser más eficientes«, como afirmó ayer, Francisco Aranda, secretario general de Uno, en una Jornada organizada por la institución ayer, 16 de noviembre, en Madrid.

En su opinión, «se puede hacer algo más que cortar una calle o una avenida para reordenar la distribución urbana de una manera más sofisticada y que nos permita realizar nuestra actividad con eficiencia y sin dañar el medio ambiente».

Al tiempo, el secretario general de Uno afirma que «lograr un reparto sostenible y ordenado pasa por el desarrollo de normativas y ordenanzas supramunicipales de carácter armonizado, que eviten que ayuntamientos próximos tengan políticas en ocasiones contradictorias sobre el reparto en la ciudad».

Diez propuestas para una distribución urbana más eficaz y sostenible

Además, Uno también propone un decálogo para la distribución urbana de mercancías y el e-commerce, con el que dar respuesta a los nuevos hábitos de consumo y a los nuevos modelos de negocio que propone el comercio electrónico.

Así pues, la organización propone que se desarrollen normativas y ordenanzas de carácter armonizado, que se cree un plan coordinado par establecer puntos de suministro de combustibles menos contaminantes, que se flexibilicen las restricciones de los horarios de entrega en las áreas de protección especial, así como que se mejoren las áreas de carga y descarga y, al tiempo, se vigile que efectivamente se usan para la distribución de mercancías.

Por otra parte, Uno también solicita que se identifiquen a los vehículos que hacen distribución urbana para evitar el intrusismo, que se regulen las plataformas de la economía colaborativa y que se aumente las MMA de los vehículos que se emplean en el reparto urbano.

Por último, en su decálogo, la organización empresarial también quiere que se regule la distribución urbana en horarios no convencionales, como es el caso del horario nocturno, el desarrollo de un calendario de restricciones al acceso de determinados vehículos muy contaminantes que sea realista y que se fijen ayudas para que los empresarios puedan renovar su flota.