Gonzalo Sanz, presidente de UNO

Gonzalo Sanz, presidente de UNO

Tal y como se había anunciado con la propuesta de UNO de abrir un nuevo ámbito de negociación colectiva para los operadores logísticos y de transporte, el pasado miércoles 24 UNO y el sindicato UGT han firmado este nuevo convenio colectivo de operadores de transporte y logística.

Tras la parálisis en la que había entrado la negociación del convenio de transportes de Madrid, en la que UNO llegó a acusar directamente a Atradice de bloquear el avance de la misma, la patronal logística ofreció un convenio propio para operadores logísticos y de transportes a UGT y CCOO con el que, además, se pretendía evitar los paros y huelgas anunciados.

Sin embargo, el sindicato CCOO no aceptó esta salida, ante las dudas que le planteaban la propuesta de UNO, alegando que podrían quedarse importantes ámbitos de trabajadores sin regular. Por el contrario, UGT sí se mostró partidario de la solución para el convenio de Madrid, pero sin embargo la federación catalana del sindicato rechazó la misma propuesta para el convenio de Barcelona.

Según UNO, el convenio firmado ahora responde a la necesidad de dotar de un ámbito de negociación moderno y flexible a un “elevadísimo número de trabajadores que no estaban adecuadamente representados por el tradicional convenio de transportes”.

El nuevo convenio define un ámbito de aplicación a aquellas empresas que realicen actividades de agencias de transporte, definidas en el artículo 120 de la LOTT, operadores logísticos, definidas en el artículo 122 de la LOTT y almacenistas-distribuidores, definidas en el artículo 123 de la LOTT. Por lo tanto, será de aplicación a los operadores logísticos y empresas de paquetería y mensajería que requieran autorización administrativa para realizar su actividad principal.

Según la patronal logística, “este convenio se apoya en el actual convenio de transportes de 2010, ampliado con el acuerdo extraestatutario firmado por UNO y los sindicatos en 2011” y plantea una duración hasta el 31 de diciembre de 2013 desde el día siguiente al de su publicación en el BOE.

Se trata, por tanto, de un “documento de transición”, que en opinión de las partes firmantes permite dotar a los trabajadores del sector afectados por el ámbito descrito, de un marco legal común que “garantiza sus derechos, en tanto en cuanto los firmantes comenzarán en septiembre, la negociación de un convenio colectivo enteramente nuevo que dé respuesta flexible y moderna a las empresas y a sus trabajadores de manera adecuada a la actividad real que desarrollan”.