El Ayuntamiento de Valencia ha terminado los trabajos de instalación de 1.060 sensores para el proyecto de aparcamiento inteligente en la ciudad, con lo que la iniciativa ya está a punto para entrar en funcionamiento la próxima primavera.

La instalación de estos sensores electromagnéticos permitirá geolocalizar en breve estas plazas y ofrecer información sobre su disponibilidad en tiempo real a personas usuarias, administración y profesionales.

De igual modo, con los equipos, el Ayuntamiento también podra obtener datos estadísticos sobre su uso, algo que permitirá elaborar cuadros de mando y mejorar la toma de decisiones.

En concreto, el consistorio valenciano ha sensorizado 667 plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida, 302 plazas de carga y descarga y 91 plazas de taxi por toda la ciudad de Valencia.

Así mismo, también está previsto que esta tecnología permita el acceso a los datos a través de aplicaciones específicas a terceros como plataformas tecnológicas, empresas de logística o entidades del sector del taxi, que de este modo pueden también utilizar esta información en sus propias iniciativas.

Ya en noviembre del año pasado, FVET anunció su apoyo a este proyecto para evitar el uso inadecuado de las plazas por vehículos que no se dedican realmente a la carga y descarga.