El puerto de Valencia ha movido en todo 2019 un total de 81.064.840 toneladas de mercancías, un 5,81% más que en 2018.

Parte importante en el impulso que han vivido los tráficos portuarios del recinto valenciano, en un marco de atonía del conjunto del sistema portuario español, han tenido los contenedores, segmento en el que ha alcanzado un volumen total anual de 5.439.827 TEU, un 4,96% más que en 2018.

Sin embargo, en este tráfico se ha observado un cambio de tendencia en el último trimestre del año, consecuencia directa de la situación económica, que, sin embargo, ha logrado salvar en el conjunto del ejercicio el buen comportamiento del import-export de contenedores que ha repuntado un 6,22%.

De igual modo, los contenedores llenos han finalizado el año con un alza del 3,75%, con un incremento en paralelo de las exportaciones con un 5,46%, de las importaciones, que suben un 4,88%, y del tránsito, que también asciende un 2,73%. Por su parte, los contenedores vacíos se elevan un 8,9% anual.

Por otro lado, la mercancía general no containerizada ha cerrado el año con un tráfico total de 14.585.870 toneladas. En este apartado destacan los tráficos de mercancías como los productos siderúrgicos que, con 2,3 millones de toneladas, retroceden un 10,18%; los automóviles y sus piezas que, con 1,7 millones de toneladas, decrecen un 6,74%; y otros productos alimenticios que, con 1,1 millones de toneladas, avanzan un 13,42%.

Al tiempo, el tráfico de automóviles por unidades ha disminuido un 11,88%, con un total de 722.758 vehículos, mientras que, por contra, el tráfico ro-ro ha experimentado un aumento del 6,35%, para superar los 12,58 millones de toneladas.

Así mismo, la mercancía general en contenedor ha crecido un 3,55% durante 2019, con un tráfico total de 60.831.738 toneladas y, de igual manera, los graneles líquidos crecen un 63,38% hasta las 3.120.013 toneladas anuales, debido principalmente a la recuperación del tráfico de gas natural.

Sin embargo, los graneles sólidos presentan un retroceso anual de un 13,91%, con un volumen 2.190.118 toneladas durante 2019, a causa de la mala evolución de los cereales y sus harinas.